"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

viernes, 24 de marzo de 2017

Retomando la senda del éxito

Rojas equilibra al equipo y esta vez también hizo el primer gol

El martes se jugó un partido muy importante y por eso no es de extrañar que River Plate haya retomado la senda que lo acercó a los éxitos. Como es habitual en el ciclo de Gallardo, cada vez que se juega un partido definitorio, el equipo aparece (perder significa quedar muy lejos de la punta y se haría muy cuesta arriba pelear por un lugar en la copa del próximo año).

Fue una fecha diferente, era el reencuentro del público con el equipo en una cancha ajena y sin tener que ¨disfrazarnos¨ de neutrales. Era un partido para demostrar que algo cambió (cambio de gobierno nacional, de AFA y de APREVIDE) pero la realidad es que todo sigue empeorando. Entrar fue un martirio apesar que lo plantean como un problema con la barra (la barra entró a los 30 minutos de partido y faltando 40 minutos para empezar el partido, afuera era todo un descontrol; vaya uno a saber donde nació la costumbre policial de tirar gas pimienta a los ojos de los hinchas sin importar si son mujeres u hombres, si están provocando desmanes o intentando alejarse de ellos, si intentan hablar con la autoridad o si quieren tirar una piedra). Los cordones policiales estaban ubicados para crear desmanes y no para impedirlos, la intención policial nunca fue impedir el paso de lo alboratores sino no ser sobrepasados, de hecho, muchísima gente entró sin mostrar la entrada y a los 30 minutos dejaron entrar a centenares de personas (en esa popular hubo varios miles más de los permitidos y por eso ampliaron el sector que nos habían preparado).
El desequilibrio del partido. Gran partido de Pity

La vuelta como visitante mostró algo muy obvio, la necesidad de recaudar por parte de los clubes que no llenan su cancha. El fútbol sin visitantes es inviable para esos clubes, es una vergüenza para todos que no se pueda/quiera controlar a las barras; es increíble, injusto y vergonzoso que el público local deba esperar más de una hora para irse a sus casas (salieron a las 0,30, la hora que llegué a mi casa) y no tiene adjetivos el hecho que no pueda haber visitantes en un partido de fútbol.
Nos quisieron dar 60 o 70% de la popular y terminaron habilitando mucho más del 80%

Al margen de toda esta vergüenza (la rara alegría de volver a ver a River Plate de visitante, de copar otra cancha mezclado con el horror del ingreso y el peligro que se vive de ser aplastado o herido en un enfrentamiento que no se quiere participar sumado a un atorrante diga que el operativo fue un éxito), esa noche se vivió otra alegría, la de volver a sentirse orgulloso del equipo. A veces se juega mal y otras mejor, pero es fundamental ver que el equipo entrega todo lo que tiene e intenta mostrar una idea de juego.

El partido era complicado porque se jugaba en una cancha que siempre complica y porque Lanús además de ser el campeón, también estaba urgido de puntos y de seguir reencontrándose con su fútbol. Así se presentó un partido apretado y peleado en el medio, Lanús no regaló nada e intentó atacar con el pelotazo a Sand, con el juego colectivo o con la habilidad en velocidad de Acosta; varias variantes que pudieron ser neutralizadas (salvo lo de Acosta) en base a sacrificio y presión. El primer tiempo lo ganó el local porque aprovechó su oportunidad, fue un tiempo de mucho correr y de cortar el juego rival esperando que se lo encunetre mal parado.
El festejo por el gol que abría el partido. En el gol tuvo buena suerte pero lo buscó siempre

En el segundo tiempo River Plate consiguió más velocidad, rompió esa marca pegajosa y aprovechó que pegó en los momentos justos (al inicio del segundo tiempo, un tiro libre que se desvió en la barrera al promediar el segundo tiempo y en los minutos finales). No fue un partido deslumbrante pero en todo momento se intentó tocar y generar fútbol (algo de lo que carecía hace bastante tiempo), se presionó y atoró bien a un equipo que te puede complicar en cualquier momento y se tuvo la suerte de quien intenta (después del empate Lanús tuvo sus mejores oportunidades). 

La diferencia se volvió a lograr en el juego del mediocampo. Rojas sigue demostrando que es el eje del cambio (incluso hizo el gol del empate), se destaca por su inteligencia, entrega, dinámica y posicionamiento. Ayuda a Ponzio (que vuelve a ser el eje anímico pero sin tantas fisuras defensivas), libera a Nacho Fernandez y al Pity Martinez pero además les da una opción de pase y la posibilidad de moverse más libremente sabiendo que atrás hay alguien en quien apoyarse para tocar o para irse sin desproteger la defensa. Así, Fernandez o Martinez se van convirtiendo en figuras del partido y en ejes del juego. Esta vez le tocó al Pity ser la figura del partido (probablemente su mejor partido con la banda), haciendo un trabajo penetrante por derecha, tocando (milagro) o pateando al arco (un hermoso tiro en el travesaño y el tiro libre con suerte). Así se destaca hasta Auzqui o Palacios al ingresar y los delanteros ya no son piezas que se mueven sin sentido sino que buscan ser una opción de pase o crear espacios libres para ayudar a quienes llevan la pelota. Driussi y Alario volvieron a ser, además de delanteros peligrosos, los primeros defensores del equipo presionando continuamente a la defensa rival. Los que volvieron a sufrir fueron los defensores (especialmente porque enfrentaron a un equipo que ataca con varios hombres y mueve bien el balón), Maidana se volvió a destacar pero Mayada (el que más sufrió por marcar a Acosta), Martinez Quarta y Casco tuvieron algunas buenas y malas (especialmente les tocó dejar espacios libres por ayudar a sus compañeros cuando eran pasados).
Driussi y Alario saben que en este esquema son fundamentales atacando y presionando

Falta mucho, aún no se consigue armar juego con fluidez, falta que se pulan algunas sociedades ofensivas y defensivas, falta que algunos jugadores levanten o tengan un rendimiento más regular... falta armar el equipo que fue desarmado en estos últimos años. Falta mucho pero al menos encontramos el camino que hace mucho se había perdido.

Por Charro.

jueves, 16 de marzo de 2017

En la pileta... contundencia, inteligencia y actitud

Así se jugó todo el partido, entrega permanente

¿Por dónde se empieza a hablar del partido inicial para River Plate en esta copa Libertadores? ¿Cómo se explica esta victoria en Medellín ante el puntero del torneo colombiano por parte de un River Plate que parecía mediocre? ¿Cómo se explica la diferencia de actitud al jugar un partido de copa y otro por el torneo local? Por fin volvemos a irnos a dormir con una gran sonrisa.
Así se jugaron los primeros 25 minutos...

Todo empezó con un diluvio en Medellín y una cancha que era una pileta; varias lagunas (no era agua tapada por el pasto, era agua que impedía ver el pasto o el suelo) donde era imposible jugar y algunas partes donde la pelota picaba con demasiada fuerza. Nadie imaginó que se jugaría porque era obvio que no sería algo imposible y peligraría la integridad física de los jugadores... sin embargo el árbitro decidió empezarlo. La lluvia fue empeorando la situación y a los 25 minutos se suspendió el partido. Todo el delirio parecía haber tocado su final pero solo fue una tregua. Entró gente a ¨secar el piso¨ y buscaron distintas formas de mejorar la situación (especialmente desde lo visual). El partido se reanudó y lograron finalizarlo (solo porque paró la lluvia).
Tuvo mucha entrega Moreira y salió acalambrado sobre el final

Los primeros 25 minutos nos encontraron bien parados y presionados por un rival que quería pero no sabía como. Decidieron jugar al pelotazo para su delantero más potente pero fue bien controlado. Después de 40 minutos se volvió a jugar (otra vez sin importar las implicancias del detenimiento y del mal estado del campo de juego para el físico de los jugadores) y River Plate rápidamente logró ponerse 2 a 0. Primero un sorpresivo penal y luego un error del arquero en un centro hicieron que el partido cambie. A partir de ese momento, River Plate se tranquilizó y dejó pasar los minutos controlando al DIM que no supo que hacer con la pelota.

Los últimos 45 minutos se presentaron de la misma forma hasta que Martinez Quarta aprovechó el centro de un corner para colocar la pelota junto a un palo sin darle chance al arquero. El 3 a 0 desconcertó a los colombianos (especialmente por la efectividad millonaria) y no supieron como avanzar hasta los últimos 10 minutos en que empezaron a atacar con desorden pero lastimando. Otro penal faltando 2 minutos permitió que los colombianos se acercaran y profundizaran el ataque pero fueron bien controlados hasta terminar el partido (la efectividad que tuvo River Plate fue lo que les faltó a los colombianos).
No siempre nos tocará un árbitro que cobre como corresponde

Es difícil evaluar el partido. Claramente se jugó inteligentemente, el equipo tuvo una concentración y compromiso superior y la efectividad fue fundamental (no tuvo muchas más chances que los 3 goles. Por otro lado, también fue fundamental tener un árbitro que no se lavara las manos con cada situación comprometida (tranquilamente podría no haber cobrado el penal a Alario o podría haber inventado una falta al arquero en el gol de Driussi; algo así como hiciera Delfino el domingo pasado. Una clara demostración de como una buena actuación o una actuación maliciosa pueden cambiar un resultado y el trámite del partido). Individualmente hubo puntos muy altos y básicamente no hubo errores (en un campo de juego que se prestaba al error) y siempre fueron inteligentes para no regalarle la pelota al rival. El mediocampo fue fundamental.

Si bien Batalla tuvo otra buena noche y Maidana junto a Martinez Quarta se las arreglaron a base de mucha actitud para frenar a los delanteros de turno (Moreira y Casco fueron los puntos más flojos sin haber jugado mal), lo más destacado estuvo en el medio. Ponzio volvió a mostrarse como alma y líder del equipo (impresionante su actitud en estos partidos) pero fue fundamental la tarea de Rojas. Rojas es muy ordenado e inteligente y simplifica la tarea de todos porque es la rueda de auxilio a la hora de defender o de atacar, siempre se lo ve junto a Ponzio cuando se defiende y junto a Fernandez cuando se ataca, no hace nada extraordinario pero cambió el juego del equipo, juega simple, con pases cortos y concentración para saber donde se lo necesita. Fernandez fue otro punto de apoyo para esta victoria, manejó la pelota con criterio y supo jugar en equipo. El Pity fue el punto más flojo (no pudo superar a los rivales y el estado del campo de juego) pero Driussi y Alario dieron una gran mano para presionar y molestar al rival. Esta vez no necesitamos generar tanto fútbol (el campo de juego no lo hubiera permitido) porque alcanzó con la efectividad y la actitud.
Una locura haber jugado esta noche

Una gran noche que renueva las esperanzas que venían tan decaídas. Ojalá tengamos más noches con este compromiso y este resultado.

Por Charro.

lunes, 13 de marzo de 2017

Avisen cuando vuelve el fútbol

Batalla fue una de las figuras...

3 meses esperando para esto!? Fue la frase más escuchada de la noche. Fue frustrante, una noche para hacerse mala sangre y poco más. El primer tiempo fue patético y el segundo fue malo pero lo peor de todo no fue que se jugó mal, lo peor fue que los jugadores no salieron a jugar el partido (?). Para algunos se perdieron 2 puntos, para otros, milagrosamente sumamos 1 punto.

Había expectativa, por fin un largo tiempo de trabajo para el técnico, por fin jugadores descansados (aunque ahora resulta que juegan mal porque no tienen rodaje competitivo), por fin nuevos refuerzos importantes (Lollo está en esa categoría por más que hace medio año que se le paga el sueldo y que mostró un nivel paupérrimo, Rojas lo mismo por más que se haya ido dejándonos plantados en una semifinal de copa Libertadores y que no es desequilibrante y por fin un nombre nuevo... Auzqui), por fin fútbol.
Debut oficial de Auzqui en el campeonato

Lamentablemente todo fue decepción. La gente iba entusiasmada al Monumental, siempre es lindo y una sonrisa imborrable cuando se está volviendo a casa después de un período largo de vacaciones. La policía estaba de buen humor (?) y dejó pasar muy rápidamente a la gente por lo cual no hubo aglomeraciones ni las largas colas habituales (consecuencia del cambio de jefatura de la barra (?)). Al mismo tiempo también sorprendió que el Monumental no estuviera colmado (¿consecuencia lógica de los aumentos elevadísimos en todas las tarifas del club? ¿mal humor de algunos por los refuerzos? ¿Algún día conoceremos los números reales de TLM?) pero todo estaba listo para un nuevo comienzo (por más que el torneo está en la mitad), incluídos algunos trabajitos (muchos se quejan de los baños y de asientos inutilizables por roturas que no se arreglan pero en la tribuna Centenario quedaron buenos los baños). 

Que interesante estuvo el partido que lo que mejor se puede recordar son los baños... en fin. No tardamos ni 5 minutos para entender que hoy el fútbol no funcionaría para nada. La primera jugada fue para River Plate y de ahí hasta casi el final del primer tiempo el dominio territorial fue de Unión (Unión!!!!). Hace mucho que se juega mal y con pocas ideas, hace mucho que no se encuentra el rumbo al arco rival, hace mucho que hay desajustes defensivos y que el mediocampo no sabe como atacar ni como defender, un desbalanceo preocupante que provoca que el equipo no sea bueno ni defendiendo ni atacando, mucho tiempo que dependemos de arrestos individuales porque no aparece un equipo. Todo eso es lo malo pero ayer bajamos todavía un escalón más hacia el infierno. Una cosa es no encontrarle la vuelta a un planteo táctico, no tener precisión en los pases, ser superados por un rival superior, tener la mala suerte que la única jugada coherente del rival se convierta en gol, dominar todo un partido y que un error cambie el partido, que un árbitro bombee el trámite... otra cosa es ser anticipados en cada jugada durante 40 minutos y regalarle constantemente situaciones al rival (que tiene tan poca capacidad individual que no pudo aprvechar tantos regalos).
Debut oficial de Lollo... ojalá vuelva a su nivel

Todos imaginamos que lo mostrado por Lollo es producto a su larguísima inactividad porque fue paupérrimo (regaló pelotas increíbles), Martinez Quarta fue el único despierto y que se anticipó a sus rivales más allá de sus errores (especialmente para los pases), Mayada y Casco recién en el segundo tiempo se acoplaron al ataque  (sin dudas se sienten más cómodos atacando que defendiendo). Lo de Arzura estuvo cerca del ridículo y vergonzoso (un jugador que debe demostrarle al técnico que es capaz de ser titular sabiendo que no es el preferido del entrenador, debería por lo menos poner todo lo que tiene y ayer Arzura creo que se puso nuevamente detrás de Domingo), Nacho Fernandez no puede ser conductor (con suerte acompañante) por más que no haya sido uno de los jugadores con nivel preocupante, de la misma forma que tampoco lo puede ser el Pity Martinez (que volvió a mostrar lo de siempre, el único con capacidad de desborde, el único que cambia el ritmo, el único que tira centros a la carrera, el único al que no le pesa pedir la pelota pero tiene un casco que le impide pensar correctamente y pocas veces las buenas superan a las malas), Auzqui tampoco tuvo una tan mala tarde y arriba Driussi y Mora deambularon sin saber donde estaba la pelota. El mediocampo no tiene fútbol porque no hay conductor, porque Martinez y Fernandez no se juntan, Auzqui no hizo sociedad con ninguno, porque los delanteros están en su posición pero el resto del equipo no llega... nada bueno pero lo peor es que tampoco defienden ni son la primera marca. Ayer la pelota de peligro en el primer tiempo estuvo siempre en campo millonario (ante un rival como Unión que no tiene capacidad individual y desperdició todo lo que se le regaló). Tantos horrores convirtieron a Batalla en el salvador del partido.
El Pity...

River Plate perdió el balón ante un equipo que se supo parar muy bien en la cancha, que puso más ganas (imperdonable después de 90 días sin fútbol) y que supo recuperar la pelota. Ganó las espaldas, ganó el medio, ganó los rebotes, ganó los pelotazos, tuvo sorpresa, aprovechó las distracciones y solo un milagro no nos hizo perder el partido. En el segundo tiempo hubo un par de minutos explosivos (tiro en el travesaño incluído) y podría haber cambiado el ritmo pero a este River Plate le faltaba un conductor y un líder (en todas sus líneas). El capitán era Mora (podrá ser querido por el público pero poco liderazgo) y es imposible discutir esta decisión porque no había ningún referente o jugador capaz de llevar a sus compañeros a empujar al rival. No había un D´Alessandro o un Ponzio para dirigir un avance masivo con presión constante, por eso solo fue una ráfaga que tuvo alguna otra jugada durante el segundo tiempo (el ingreso de Alario y Alonso muestran una intención ofensiva pero tampoco fueron demasiadas). Es cierto que hubo penales no cobrados y otras malas interpretaciones (que raro) de Delfino pero nada fuera de lo habitual para estos tiempos bosteros. En definitiva el único cambio real fue el ingreso de Rojas (solo 15 minutos) que tuvo poco tiempo pero mostró conocimiento y orden (con algo tan básico ya resaltó y dio la sensación que el equipo estaba mejor, aunque también hay que reconocer que esto coincidió con el cansancio final del rival).

Se terminó el paro, dicen que volvió el fútbol (?) y que se ordenó la AFA (?) con nueva cúpula. Avisen en Nuñez de estas novedades porque parece que nadie se enteró. Preocupante pensando en lo que viene.

Por Charro.