El difícil trabajo de mantener las expectativas a pesar del rearmado
El Muñeco Gallardo está en la complicadísima tarea de pensar el armado del equipo para diciembre mientras intenta ganar la Sudamericana (en medio de las modificaciones) y al mismo tiempo debe plantearse la situación para el semestre próximo (ya debe darle el informe a Francescoli para que empiecen a hacer la ingeniería para pensar el presupuesto, las compras y ver los jugadores que subiran a primera división). Esto quiere decir que al mismo tiempo debe pensar el equipo de acuerdo al momento que vive cada jugador, pensar los partidos del mundial de clubes y pensar qué puestos reforzar de acuerdo a quienes se vayan y quienes no están en el nivel deseado.
Gallardo sabe mejor que nosotros que algunos jugadores necesitan tiempo para amoldarse y otros nunca logran acomodarse. Algunos se agrandan y otros van perdiendo confianza y nunca levantan vuelo. Bou y FM9 son ejemplos de jugadores que no levantaron vuelo con el manto sagrado pero que lograron madurar fuera del club (para Bou fue fundamental Milito y para FM9 supongo que fue inspirador la situación de su hermano además de su propia experiencia). A muchos les cae la ficha cuando se van de River Plate (claro ejemplo son Sanchez y Mora). En este último año varios jugadores de categoría fueron traídos (de precio alto y con poca capacidad de negociación porque eran figuras en sus equipos o no querían ser soltados) pero tardan en llegar a su nivel anterior (similar a lo que les pasó a quienes hoy son titulares). Son muy pocos los casos de jugadores que rinden desde un principio y muchísimo más raro quienes logran regularidad en un nivel superior (Barovero y Alario creo que son los únicos casos de esta década).
Al proceso de esta década los salvó una gran generación de jugadores que pasó por el club con distinta suerte pero que ayudó a cubrir huecos en momentos en los cuales no se podía traer jugadores (Lamela, Lanzini, Villalba, Ocampo, Pereyra, Chichizola, Pezzella, Gonzalez Pires, FM6, FM9, Kranevitter, Mammana, Balanta, Solari, Driussi, Kaprof, Simeone, Boye...). No es habitual tener tantos jugadores y también es cierto que el nivel actual exige de forma diferente. El nivel de Gonzalez Pires, Solari o Simeone hoy no son suficientes y se busca un nivel que es difícil encontrar en las divisiones inferiores. El club borró a los jugadores que no habían llegado aún a primera división y les está dando lugar en reserva a pibes de quinta a séptima para formarlos de acuerdo a las necesidades de primera división (por un lado pareciera saltean pasos de aprendizaje pero por otro enfrentan a jugadores más formados y de juego rápido y áspero). Habrá que ver cuanto se tarda en foguearlos y cuando estarán listos para llegar a la primera división. Por lo pronto no se escucha que haya algún jugador que esté ¨exigiendo cancha urgente¨ (salvo Batalla, al cual muchos ven como suplente de Barovero) como hace unos años pasó con Pezzella, Kranevitter, Balanta, Mammana y otros pibes a los que se los veía preparados para estar en el plantel aunque no fueran titulares.

Gallardo será el ingeniero y habrá que ver si se necesitará la paciencia del hincha
Gallardo pidió que el hincha banque al
Pity Martinez (sabedor de los tiempos necesarios), le dio su confianza a
Balanta (¿por necesidad o convicción?) y trató que Bertolo despertara (lo sacó del plantel en el partido de local de la sudamericana, partido en el que se podía dar el ¨lujo¨ de aguantar la recuperación de Alario, Vangioni y darle el tirón de oreja a Bertolo). Gallardo no tiene mucho espacio para moverse, necesita que levanten su nivel y encuentren su lugar en el equipo tanto Viudez como Bertolo, que vuelvan al nivel alguna vez mostrado Balanta, Mercado, Pisculichi, Ponzio, Mammana y Driussi, que muestren su nivel Bertolo, Casco y Pity, que Lucho y Saviola demuestren algo más de juego y aptitud física a sus viejas condiciones futbolísticas y de personalidad para partidos importantes, que se recuperen físicamente Vangioni y Alario y que no decaigan ni se lesionen Barovero, Maidana, Sanchez, Mora y Kranvevitter porque casi no tienen reemplazo.
Como se puede ver, las necesidades son muchísimas y pocas las alternativas (a los 20 jugadores previamente nombrados solo se suman algunos pibes sin experiencia y los arqueros suplentes). Es cierto que el plantel de hace 2 años tenía menos de 15 jugadores y algunos pibes que prometían, ahora solo hay 20 jugadores y ninguna promesa (salvo Batalla en el arco y Rodriguez y Vega como posibles suplentes/titulares).
Del equipo campeón 2014, del medio hacia delante no quedó ningún jugador...
Esta dirigencia está comprobando como cambiaron los tiempos y lo complicado que es armar un plantel, elevarlo al máximo nivel y mantenerlo. Buenos jugadores implican sueldos altos, sueldos altos implica ganar títulos (ecuaciones que hasta ahora se vinieron dando), ganar títulos implica que varios jugadores sean pretendidos desde el exterior o que los jugadores quieran irse y que se vayan jugadores implica traer jugadores a precio alto pero que es una incógnita su reacción al vestir el manto sagrado. ¿Cuántas críticas e insultos recibieron Sanchez y Mora antes de volver y tener una nueva oportunidad? ¿Cuántas veces se dijo que Mercado o Vangioni no jugaban en sus puestos y por eso eran tan torpes como laterales? ¿cuántos insultos se recibieron por dejar ir a Carbonero, Ledesma, Chichizola, Cavenaghi o Lanzini? ¿cuántas críticas hubo porque jugaron en instancias decisivas y sin prácticas Viudez y Alario?
Un punto que la mayoría olvida es que ¨dejar ir¨ a un jugador es parte de la ley del mercado. River Plate es un club que debía 600 millones de pesos (vaya uno a saber cuanto debe actualmente después de haber ganado tantos dólares en premios) pero además está inserto en un mercado que no puede hacer nada contra las 5 grandes ligas europeas y queda muy atrás de ligas como la mexicana, brasileña, turca, rusa, árabes y alguna que otra que tiene ganas de ofertar fuerte. Hipotecar el club no solo no es una salida desde lo económico, tampoco te asegura que el jugador que se quede rinda como rindió hasta ese momento. El jugador actual pretende hacer una carrera en una liga europea importante (con la esperanza de ser llamado a la selección) o asegurar un futuro económico. River Plate hasta hace unas décadas se nutría de jugadores jóvenes de otros equipos y hoy estos jugadores prefieren ir a Europa, con lo cual no hay mucho para elegir.
Tener tan pocas respuestas ante la repentina oferta del exterior es un gran problema. Lanzini y FM6 se fueron sin haberlo pensado previamente (llegaron las ofertas y fueron demasiado jugosas); Chichizola, Carbonero, Teo y Rojas aprovecharon el momento de tener el pase en su poder, Ledesma consideró que ya no tenía nada para darle a River Plate, Pezzella y Kranevitter se fueron porque era una consecuencia lógica para su nivel. La pregunta es que pasará con los últimos bastiones del equipo multicampeón,
Sanchez y Pisculichi (se les termina el contrato en diciembre) con Maidana, Vangioni y Barovero (están con contrato pero son pretendidos desde el exterior) y con Balanta y Mammana (tienen contrato hasta junio próximo pero son muy jóvenes y pretendidos también). Solo Mercado y Mora tuvieron un arreglo hace unos meses (Maidana también lo tuvo pero la oferta del exterior aparentemente fue importante y arreglaron para que se quede hasta fin de año).
Del campeón de la Sudamericana 2014 habrá que ver cuantos quedan
Está claro que habrá un renovación importante y que difícilmente lleguen muchos jugadores desde las inferiores. Habrá que ver si
D´onofrio se equivoca al no traer un jugador ahora (como le pasó a Passarella al confiar en el plantel o priorizar lo ecónomico) y cuantos jugadores se traerán (y a que costo). Así como en el 87 se destruyó al plantel campeón de todo del 86, ahora se nos presenta la misma disyuntiva (bajo condiciones absolutamente diferentes). ¿cómo se hará para construir un plantel del mismo nivel competitivo y que se banque la obligación de ganar todo? La primera salida de Carbonero/Ledesma/Lanzini se reemplazó bien, la segunda salida Rojas/Teo/Pezzella/FM6 está en un proceso más lento de recuperación pero se complicaría mucho si se sufrieran otras 4 salidas de la estructura base antes de encontrar el rearmado del equipo. El ideal sería perder 3 o 4 jugadores en 1 año teniendo sus reemplazos y subir jugadores de inferiores o comprar jugadores que le peleen el puesto. Un ideal complicado cuando un club es tan endeble económicamente.
Por Charro.