Siempre presentes los hinchas
El golpe del martes había sido demasiado duro para todos, había sembrado dudas en los hinchas y los jugadores tendrían que salir a ganar el superclásico sin hacer el duelo por haber perdido el gran objetivo del año en forma absurda y estando tan cerca. Todos dudábamos sobre la respuesta que tendría el equipo y hasta los hinchas estábamos golpeados. La gente respondió desde temprano, no había alegría exultante pero el estadio estuvo colmado y lleno de aliento (si bien hubo momentos de desconcentración, tanto en los hinchas como en los jugadores). Extrañamente (?) el operativo policial volvió a ser un desastre (abrieron muy tarde las puertas, luego los controles fueron pésimamente armados en Figueroa Alcorta y finalmente optaron por no revisar y volvieron a hacer un desastre en Quinteros).
Otro caudillo para el plantel
El equipo respondió en la cancha pero se pagaron muy caros los errores del mercado de pases, la soberbia y la creencia en la varita mágica. Es cierto que pronto volverán a estar Mayada, Martinez Quarta, Moreira y Saracchi, lo cual dará algunas alternativas. Lo real es que este semestre se había empezado con más alternativas en el mediocampo pero las salidas de Driussi y Alario quitaron todas las chances de darle valor a ese potencial que se había construido en el medio. La falta de arquero es fundamental para explicar estos resultados, estos 3 partidos de esta semana nos dejaron en evidencia. Los 3 arqueros no logran hacer 1, Montiel apareció como un bombero (es un central y no lateral) para apagar el fuego de la falta de laterales, nos quedamos con 3 centrales de personalidad pero muy lentos ante laterales que suben mucho y Casco se convirtió en un colador cada vez más permeable, nos quedamos sin delanteros (Larrondo y Mora lesionados y los otros 3 vendidos) y el gran semestre de Scocco nos hizo creer que se puede jugar sin centrodelanteros (ni Auzqui, Borré o Sccocco son jugadores de área). Se trajo a Borré como negocio a largo plazo cuando se necesitaba un 9 que haga goles ahora.
Caudillo absoluto...
Ver a Ponzio, Perez y Scocco daba pena porque su nivel y compromiso se merecían otro presente. Tomaron la lanza acompañados por un Maidana (que ya no es el impenetrable) y Pinola (que que es un buen referente pero es lento para cubrir la espalda de Casco) pero ellos no pudieron suplir las graves falencias del armado del plantel. La dirigencia pensó que Gallardo haría magia como hizo en el 2015 (donde encontró un plantel que se comprometió y cada jugador se convirtió en figura en su puesto) pero esta vez hubo jugadores que no estuvieron al nivel que se necesitaba.
Gol mal anulado episodio mil...
Ayer se jugó un partido trabado, en el que los bosteros se tomaron su tiempo (5 puntos de ventaja y un partido menos) y esperaron que River Plate se desesperara o cometiera errores. El equipo de Gallardo no se desesperó, hizo su partido pero cometió errores importantes. No jugó bien en ofensiva (cuando no funciona Nacho Fernandez y Pity empieza a enloquecer porque no tiene con quien jugar y entonces se pone el balde que le impide ver a sus compañeros, el ataque se queda sin ideas) y en defensa sufrió demasiado. Tan decepcionados estábamos que pocos se quejaron del gol mal anulado. Cuando no se liga o se salen mal las cosas, no es de extrañar que sucedan las cosas a las que no estamos acostumbrados. Nos golpean en los momentos justos (cuando mejor atacábamos se hace expulsar Fernandez, de la falta nos hacen el gol faltando 5 minutos para terminar el primer tiempo, al empatar a los pocos minutos nos hacen el segundo) y hasta las palabras de Gallardo caen en saco roto (el entrenador odia quedarse con un jugador menos, es lo último que le recuerda a los jugadores antes de salir a la cancha ¨entran a la cancha 11, vuelven 11¨).
Lux no fue culpable directo de los goles pero no salva una. Como siempre digo, es un arquero correcto que puede tener una buena atajada o un error (más determinante como la del martes o menos como pasó en algún otro partido) pero que dificilmente te salve un partido (todo lo contrario a Batalla, quien te puede salvar un partido pero comete 1 error en casi todos los partidos y estos pueden ser muy determinantes o pasar inadvertidos). Así es como las 2 pelotas que fueron al arco terminaron en gol. Montiel es un jugador de pura voluntad y muy arriesgado. Es muy rápido y confiado, todas las jugadas son a matar o morir y ayer ganó siempre. Muy meritorio teniendo en cuenta lo que se juega, la edad y la poca experiencia. Maidana y Pinola tuvieron sus desajustes, sus errores pero no afectaron tanto el trámite del partido. Ambos necesitan de compañero de zaga a un jugador rápido (especialmente si deben cubrir constantemente las espaldas del lateral). A Pinola se lo ve demasiado pendiente de la espalda de Casco y eso lo vuelve dubitativo y crea espacios grandes. De Casco ya no se puede decir mucho más salvo que cada vez está jugando peor, siente el murmullo.
La tontería de Fernandez...
El gran trabajo estuvo en la dupla de Ponzio y Perez. Ponzio se siente muy cómodo en estos partidos y volvió a ser el alma del equipo, el que va al piso y no deja que nadie pase cómodo a su lado, Perez fue otro que puso en la cancha todo lo que tenía, tal vez no fue tan claro a la hora de armar el juego pero fue enorme su compromiso. Ambos salvaron increíblemente contraataques que no podían terminar en otro lado que no sea la red. Fernandez se hizo expulsar tontamente, Rojas no recupera su nivel, Martinez chocó durante todo el partido (pero sigue siendo un jugador que no se esconde) y Scocco hizo lo que pudo en este River Plate que lo deja solo. En el segundo tiempo ingresó De la Cruz que volvió a poner vértigo pero fue poco efectivo. El golazo de Ponzio nos hizo creer en el milagro (ya estábamos jugando 10 contra 10) pero esa ilusión duró poco. Gallardo se la había jugado para lograr ese empate desarmando el equipo (Auzqui por Maidana, otro cambio casi tan inexplicable como el del martes cuando ingresó Auzqui por Perez. Sobre el final quemó las naves poniendo a Borré por Perez).
Todo el equipo unido junto al capitán... así es como habrá que levantarse
Pasaron cosas muy raras esta semana. Solo el cuerpo técnico entenderá los cambios de estos partidos, solo los dirigentes sabrán porqué no traen jugadores de jerarquía para tener un plantel equilibrado y acorde a lo que se juega y solo el plantel sabrá que pasó en estos partidos definitorios (cuando hasta ahora no fallaba). Lo que queda claro es que Gallardo tiene unas semanas para barajar de nuevo y replantear este final de semestre (terminar lo mejor posible en el torneo y ganar la copa Argentina) mientras decide si se queda una temporada más.
Por Charro.































