"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

miércoles, 9 de agosto de 2017

A cuartos sin claridad

Grito sagrado...

Es duro y desgastador (aunque para algunos sea motivador) el trabajo de empezar siempre un nuevo proceso. En estos años varias veces se ha empezado de 0 y otras se armó algo distinto desde una base interesante y bien preparada. A Gallardo le tocó armar algo desde la base dejada por Ramón, luego en la semifinal de Libertadores debió reemplazar en pocos días a Rojas y Teo, y cambiar la dinámica del equipo poniendo a Alario, Bertolo y Viudez. Luego se fueron Sanchez, Kranevitter, RM6... Vangioni y Barovero... Pezzella, Mammana, Balanta, Mercado... algunas incorporaciones que no funcionaron y finalmente en este semestre llegaron incorporaciones que podrían reforzar al equipo pero llegan en medio de los octavos de final de la Libertadores.

Es extraño esperar tanto la vuelta al Monumental y hacerlo con un partido tan trascendental, un partido que te puede eliminar o dejar en cuartos de la Libertadores. Entre la ansiedad, el deseo del reencuentro y lo importante del partido, no fue de extrañar que se colmara el Monumental como en sus mejores fechas(sin importar que se jugara muy tarde). La fiesta de las tribunas se trasladó hacia afuera con gran cantidad de fuegos artificiales (vaya uno a saber cual es el efecto que hace en los rivales) pero no pareció afectar a los jugadores de Guaraní (jugaron muy brusco, corrieron mucho a pesar de no jugar bien).

Nada es fácil, a veces por jugarse muchos partidos en un mes, otras por no jugar oficialmente en un mes y otras por tener las vacaciones en medio de una serie eliminatoria de copa mientras los rivales siguen en competencia. Ayer todo esto se notó. No hubo entendimiento entre los jugadores, el juego fue errático, bajo nivel de algunos jugadores, se está probando el sistema definitivo que usará el equipo... el trabajo ahora es conseguir el entendimiento y la explotasión de todos los recursos.

Ayer le tocó debutar en su segunda etapa en el club a Lux. Después de mucho clamor (producto de la insistencia de Gallardo aún cuando bajaba el nivel del arquero y la arriesgada apuesta de no tener suplente) por el cambio de arquero, Gallardo cambia el arquero. Lux no dio seguridad, tal vez la experiencia lo lleve a cometer menos errores pero creo que en los próximos mercados saldremos a buscar otro arquero. La defensa estuvo muy insegura, Moreira y Casco subieron como siempre y quedaron muchos espacios, la defensa muchas veces parecía de 3 y Guaraní lo supo aprovechar. Pinola cubrió muchas veces las espaldas de Casco y eso hacía que fuese mucho hacia la izquierda (Ponzio muchas veces se metía entre Maidana y Pinola). Los centrales muchas veces ganaron por anticipo, experiencia o personalidad pero perdieron cuando se les escapaban por velocidad o cuando ganaban sus espaldas. 

En el medio estuvo el desequilibrio. Guaraní se paró mejor y supo explotar mejor la contra. Ambos jugaron a ganar con la presión, River tuvo mucho más la pelota pero le faltó sorpresa y coordinación. Guaraní cuando robaba el balón era más directo (aunque menos claro), el pelotazo hacia arriba servía tanto como el juego rápido por el lateral. Ponzio debió ser multi función porque Rojas y Perez no tuvieron una gran noche (ni en lo defensivo, mucho menos en lo ofensivo). Fernandez mejoró mucho en el segundo tiempo (más participativo y al igual que Pity Martinez, terminaron recibiendo una cantidad interminable de faltas fuertes) y de a poco se fue adueñando del juego. Arriba Martinez estuvo movedizo pero fue Alario quien se llevó las palmas. Pivoteó, peleó y se movió por todo el frente de ataque.

Lo fundamental de este equipo sigue siendo la personalidad. Se repuso de un gol al último segundo del primer tiempo, salió a buscar el empate y lo consiguió a los 10 minutos (ambos goles fueron ¨feos¨, luego de varios rebotes y malos despejes en el área) para luego cuidar la pelota (a veces exageradamente, varias veces no quiso salir con la contra rápida porque prefirió tener la pelota un rato). Mejoró mucho el equipo cuando entró Scocco (además de jugar bien, le dio un ímpetu nuevo y entró con mucha actitud), no solo por el nivel individual sino por el reacomodamiento del resto del equipo (Alario, Fernandez y Martinez se sintieron más cómodos y mejoraron en su juego también).

En la copa hay que pasar aún cuando no se juega bien o cuando se es superado, muchas veces nos pasó que un solo partido arruinaba una excelente participación. Gallardo cambió esa historia pero tampoco hay que descuidarse. Hay que aprovechar cada instancia y cada oportunidad que se presenta. Como dijo Gallardo, en esta copa no hay cucos pero somos candidatos (justamente porque todos los equipos tienen falencias pero al mismo tiempo todos son de cuidado porque también tienen importantes e interesantes virtudes). Habrá que seguir mejorando y aprovechar el tiempo que hay hasta el próximo partido (dentro de un mes). Necesitamos encontrar el nuevo funcionamiento, que algunos jugadores levanten el nivel y encontrar más variantes en el banco (ahora que en el banco hay jugadores interesantes que le pueden dar a Gallardo variedades tácticas). Son pocos partidos pero aún falta mucho en esta copa.

Por Charro.