"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

jueves, 29 de octubre de 2015

En semis otra vez... sin fútbol y con azar

Esperemos que no haya lesión...

Qué difícil es clasificar jugando de esta forma. El equipo de Gallardo tuvo malos partidos en este ciclo y últimamente se puede decir que tuvo varios partidos en los cuales no les salían las cosas pero lo de ayer fue preocupante y solo la buena fortuna permitió la clasificación a semifinal de copa Sudamericana (que no es poco teniendo en cuenta que mantiene una racha tremenda y que le permite buscar el nivel necesario para los objetivos importantes). Se jugó en una cancha bulliciosa pero chica, ante un rival modesto (apurar a los centrales implicaba llevar peligro) que se aprovechó de tener algunos jugadores rápidos y otros demasiado altos para este deporte.
La decepción, la preocupación... ¿la reacción?

Lo duro del partido de ayer es que se jugó mal en todas las líneas y en ninguna parte de la cancha se pudo sostener el partido, las buenas intenciones que pudo tener el equipo murieron en los horrores conceptuales del equipo y en la pésima noche individual de la mayoría. Este equipo sufre muchísimo no tener un delantero de área, sufre horrores no tener la pelota y defensivamente no tiene seguridad para las contras, los desbordes o los centros cruzados. El gran problema es que un error lleva a la inseguridad del compañero y esto se transforma en dudas para todo el equipo.
¿A quién se le ocurrió jugar con esos pantalones?

Ayer Barovero fue figura salvando algunas pelotas claves pero al mismo tiempo no salió y no tuvo reacción en algunos rebotes dentro del área que terminaron cerca de los palos o en el travesaño (incluso jugó los últimos minutos con una lesión en la pierna izquierda pero no pudo salir porque no había cambios), ni hablar de los laterales que fueron desbordados hasta por los centrales rivales cuando agarraban un rebote de un córner. Mercado está desconocido y Casco está desilusionando rápidamente (¿quién no está rezando para que Vangioni se recupere muy pronto?), en el centro no se ve algo mejor, Balanta se va cayendo y crece en dudas ante cada horror y Maidana ya no sabe como jugar en esta dupla (incluso supongo que debe quedar con dudas por lo que pasará atrás cuando sale a marcar al delantero), hasta Mammana se pliega a este desconcierto cuando le toca entrar como le pasó ayer (una situación extraña en la que no se sabe si alguien pidió el reemplazo de Balanta luego de haberle rebotado la pelota en el primer gol, tener la culpa en el segundo gol, haber cometido varios errores más y haber recibido una amarilla peligrosa). En una defensa que nadie te da seguridad y que se desmorona con cada avance se hace imposible sostener un resultado (salvo que te ayude la diosa fortuna).
Mucha pelea y nada de fútbol

Ayer River Plate manejó el partido en los primeros 20 minutos (achatando el partido como es su costumbre de visitante, mucha presión, recuperación y posesión de la pelota) pero el esquema se cayó cuando recibimos el primer gol. La impericia rival permitió que no hubiera tantos sobresaltos pero era duro jugar sabiendo que un gol daba vuelta todo el panorama. Parecía que todo cambiaba al haber convertido el empate al minuto final del primer tiempo pero solo fue una ilusión. En el segundo tiempo nos replegamos y otro centro en los primeros minutos (este sin desborde, solo como consecuencia de una infracción) nos volvió a poner a un gol de los penales. El segundo tiempo fue una pesadilla, los brasileños empujaron y llevaron el partido al área de River Plate, muchos centros (tienen muchos jugadores muy altos) y muchos intentos por llevarse al rival por delante. Lamentablemente tampoco estuvimos finos para el contragolpe.
El mayor problema de Balanta está en su cabeza, recuperar la confianza será un duro trabajo

Gallardo puso a Kranevitter y Ponzio con la intención de contener al rival pero nunca se logró tener la pelota, Sanchez mostró el despliegue de siempre y bastante agresividad para llegar al arco (hizo el gol y tuvo 2 chances más), Pisculichi logró robar algunas pelotas y dar algunos pases interesantes (también mucho centro peligroso) pero no hubo mucho más. Driussi y Mora corrieron a los defensores pero no crearon nada ofensivamente. Ni siquiera los cambios dieron resultado (Mammana está inseguro por izquierda, Lucho nunca se adueñó ni recuperó la pelota y Viudez quiso pero no pudo hacer mucho).

Gallardo dijo que lo único bueno que se lleva de Chapecó es la clasificación. No es poco pero esta clasificación viene con tantas dudas que termina siendo muy pesada. La confianza en este equipo no se borra y volverá a llenar el Monumental (al terminar el partido ya estaban a la venta las entradas para semifinal) pero nos hicieron sufrir más de la cuenta y todos quedamos más preocupados que contentos. Cuanto más nos acercamos a instancias finales y a diciembre, menos margen de error habrá.

Por Charro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustaría que los jugadores dejen de pensar en el mundial de clubes, en barcelona y adonde rajar cuando esos partidos terminen. Si mantienen la cabeza donde corresponde, se lo vamos a agradecer.

Saludos
Aledb

Hugo Sciutto dijo...

Chape que???
Así cargábamos hasta hace muy poco a la contra cuando jugo con Capiata de Paraguay (Capaia que??)



Herido de muerte...Asi esta este pobre River.
Sin el criterio de Vangione para subir. Sin la capacidad de Alario para aguantar la pelota arriba y definir. Sin la garra de Ramiro. Unos refuerzos que no lo fueron.

El recuerdo de los que se fueron marcando huella.
Dejo en el camino con mucho esfuerzo a un equipo que no puede decir que es brasilero, muy limitado.

Si la pelota no da en el palo, si Trapito no salva milagrosamente. Contra la Liga zafamos con un penal afuera.

Son muchas señales.

La nafta se termino a la vuelta de Japon. 7 derrotas en 15 partidos (con amistoso CABJ incluido)
Solo Dios dira hasta donde avanzara para si descansar hasta el año que viene.

Mamita...

ML dijo...

Quedé con mucha bronca x haber clasificado así...no podemos dar pena contra un equipo sin clase, que pelea el descenso, en un estadio con gente que no molestaba (hemos jugado hace unos meses en el chiquero contra multitudes malolientes munidas de armas químicas)....
Barovero es buen arquero pero en mi vida vi a tipo más malo para jugar con los pies...aparte estuvo guardado un par de fechas y se lesiona solo?
No más Balanta por un tiempo, no podemos arriesgarnos más.
El equipo sin alma. No es como en el torneo, donde suponemos que no se calientan xq no juegan por nada, acá supuestamente sí jugamos x algo.
No se puede comprar algún delantero de urgencia? XQ prestamos a Simeone y Boyé si no tenemos delanteros? Antes prestamos a Kaproff, un buen proyecto...dónde está?
Qué pensarán Messi, Neymar y Suárez si ven esta defensa?

saludos..

Agustín Ovejero dijo...

Suerte de campeón o Pura suerte?

Poco antes de cortar la transmisión por web (no tengo cable y vi el partido por internet) dieron tiempo para mostrar a Sánchez declarando y fue bastante claro y autocrítico; se iba preocupado por el nivel del equipo y lo que costó teniendo en cuenta el rival.

Desde hace tiempo yo considero que el fútbol argentino, y en especial River Plate, son equipos que marcan tendencias de juego a largo plazo. Por eso fue una grata sorpresa mientras duró el multicampeón que pareció romper con todos los pronósticos, dando vuelta partidos, mostrando carácter ante la adversidad, teniendo jugadores que interpretaban el juego de acuerdo a los partidos y el rival, teniendo un DT que no mezquinaba cambios ni se amilanaba ante nombres, reemplazos competentes y al mismo nivel. Parece que todo tiene un término y reacomodarse toma tiempo pero ¿cuánto?
Lo de ayer viene a confirmar que River Plate no puede darse el lujo de despreciar torneos no por la presión de ganarlos sino por la mantención de un estilo. Subestimamos por segunda vez el torneo local y en vez de tomarlo como una competencia lo tomamos como un recreo. ¿Saldo? Malos partidos acumulados que mellaron la confianza del DT en ciertos jugadores y de los jugadores con el equipo.
Poner la cabeza a fin de año terminó pasando la factura futbolística. De repente vemos que quedan pocos partidos y que el equipo ha perdido más de lo que ha ganado y en el medio ha perdido identidad.

El post anterior ya explica porque River no está con la espalda para mantener equipos a largo plazo, ahora hay que tratar de que desde el mismo club se puedan reemplazar pero hay algo ahí que también se hace mal.

En semis jugamos con otro equipo que a primera viste veríamos como accesible: Sportivo Luqueño. Pero a River partido a partido en esta competición parece que la suerte se le va agotando.