"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

domingo, 17 de diciembre de 2017

Coronados de gloria...

El plantel con otra copa para las vitrinas...

Un poco tarde el posteo pero ir a otra ciudad para ver a River Plate siempre es una buena excusa para tomarse unos días de descanso y tener que votar es un buen motivo para volver...

Como siempre la cancha estuvo llena a pesar de que muchos decían y/o sentían que era un título menor o que éste se debía ganar sin jugarlo, como si todavía no se hubieran enterado que los títulos ya no se consiguen solo por la tradición o el nombre de un club. La mentalidad y el juego han cambiado y cualquier partido se debe jugar en el mayor nivel de concentración y entrega durante todo el partido para no complicarse. Tal vez a algunos le haya parecido un título menor por la categoría de los rivales a lo que se debió enfrentar para llegar a la final (sumado a los resultados ¨mentirosos¨ que se dieron, al haber ganado todos los partidos por 3 goles de diferencia aunque no reflejaban el trámite del partido y lo que costaba llegar al primer gol) pero una final nunca es un trámite (aunque la dirigencia de AFA piense también que es un título menor ya que no hubo nadie para entregar la copa y mostrarse en la final).
Un golazo para definir otra copa...

Hay diferencias y un plus entre un equipo decaído y golpeado como River Plate y otro agrandado, sólido pero de menor categoría individual como fue el caso de Atlético de Tucuman. Se notaba ya en la previa. El sábado a la mañana ya había llegado el grueso de los tucumanos (en muchos casos hinchas de River Plate y Atlético) y se los veía caminando por el centro de la ciudad mientras festejaban su primera final y todos vestían orgullosos sus camisetas, en cambio el hincha de River Plate se lo veía en menor cantidad (entradas agotadas, 25 mil para River Plate y 15 mil para los tucumanos), la mayoría hacía turismo, muchos llegaron en combis o micros sobre la hora del partido (para no pagar alojammiento) y muchísimos más hicieron excusiones fuera de la ciudad o llegaban al mediodía desde las ciudades aledañas. En el centro éramos minoría pero en Cacheuta o los micros de excursiones estaban llenos de hinchas millonarios.

En la previa del partido los tucumanos llenaron antes sus lugares y cantaron emocionados pero una vez empezado el partido se notó quien está acostumbrado a jugar finales. El hincha de River Plate se hizo sentir cuando era necesario y a partir del segundo gol, los hinchas tucumanos se sintieron tocados a pesar que el trámite del partido era incierto. El primer gol millonario ante un trámite parejo golpeó al rival pero el empate al minuto los envalentonó y nos complicó, sin embargo el gol al iniciarse el segundo tiempo los dejó con pocas respuestas porque River Plate empezó a manejar mejor la pelota.
Con la camiseta alusiva a la consagración y Maidana levantando otra copa

El trámite del partido no deparó nada extraño, fue lo que se preveía. Una final jugada con intensidad, nerviosisimo, con varios errores pero donde prevaleció la experiencia millonaria y la suerte necesaria en estas ocasiones. En general no se jugó bien pero dieron todo lo que tenían. River Plate intentó mostrar los atributos que suelen tener los planteles de Gallardo pero apenas pudo ocultar sus debilidades (tanto anímicas como los bajones individuales). La defensa cometió demasiados errores y espera el análisis de Gallardo para ver los cambios para el año próximo. La idea del entrenador de tener 2 caudillos en la zaga central y desde ahí armar una defensa inexpugnable (que difícilmente llegaran hasta un arquero débil) no funcionó durante todo el semestre y este partido no fue la excepción. 

Gallardo optó por su tercer arquero Bologna (como lo hizo en los últimos partidos ante las decepcionantes actuaciones de Batalla y Lux) y fue una grata sorpresa. Se mostró como un arquero correcto, no cometió errores estúpidos ni se la jugó demasiado pero transmitió seguridad (fundamental en una final). La gran decepción volvió a ser Maidana (muy lento y cometiendo algunos errores gravísimos que nunca cometía y que pudieron costar muy caros) y Pinola tampoco sobresalió (muestra algunos dotes de caudillo para empujar al equipo pero también está lento). Los laterales presionaron pasando al ataque pero defensivamente no dieron tampoco seguridad (veremos que pasa con el regreso de jugadores más rápidos como Martinez Quarta, Moreira y Mayada). La realidad es que es muy difícil jugar en el más alto nivel si se ataca siempre pensando en la debilidad defensiva y si se sabe que cualquier pelota puede terminar en gol, la inseguridad atrae al error ofensivo y defensivo.
Scocco festejando su gol, el que abrió el resultado

En el medio volvió a verse también más de lo mismo. Ponzio jugando una final con una mentalidad excepcional, mejorando mucho en el segundo tiempo (cuando debieron salir Perez y Scocco dejándonos con poco poder creativo y fuerza ofensiva, lo cual implicaba un doble esfuerzo defensivo) y mostrando el camino. Rojas otra vez se quedó en deuda jugando un pobre partido mientras que el Pity y Nacho Fernandez (parece que es una competencia ideal para él porque fue la competencia en la que más goles hizo y el sábado se despachó con un golazo) hicieron un partido más acorde a lo que se necesitaba de ellos. Ahí estuvo la gran diferencia junto a Enzo Perez (que al tener la pelota en los pies demuestra que tiene una categoría diferente al resto; inteligencia, capacidad, entrega y velocidad diferente) que salvó los horrores defensivos. A ellos se sumó el poderío ofensivo de Scocco (una hermosa avivada su gol). Otro punto interesante fue el ingreso de De la Cruz (a veces complica la defensa rival y otras se embarulla demasiado complicándonos a nosotros, deberá estabilizarse, aprender como aprovechar su habilidad y tranquilizarse para darle más beneficios al equipo) y como siempre no aportaron mucho Auzqui y Borré (aunque tampoco desentonaron tanto como otras veces).

El festejo de vernos otra vez campeones muestra la necesidad que tenía el plantel y los hinchas de festejar y dejar atrás la dura tristeza del semestre. Ahora será el momento de la dirigencia para traer los jugadores que se necesitan, de Gallardo para potenciar a este equipo y de los jugadores para ¨aprovechar¨ las enseñanzas de las derrotas del semestre, para crecer como plantel, para cicatrizar el dolor con una coronación importante y trabajada y convertirse en un plantel que sea recordado. Esperemos que el 2018 nos depare más gloria y alegría.

Por Charro.

14 comentarios:

Agustín Ovejero dijo...

Ey que lindas vacaciones!! Mendoza es hermosa!

Llegado el post, justo en el día en que también resultó reelecto D'Onofrio, una renovación de confianza, aunque no debería dejar de hacerse la relectura de lo que pasó desde hace un año hasta hoy.>

Con respecto al partido poco que agregar. Maidana y Pinola deben haber jugado de los peores partidos que yo recuerde, lentos, sobrepasados y con errores groseros. Scocco es un oportunista y un enorme jugador técnico pero no es 9 ya que tuvo la chance de estirar al 3 a 0 y quedó pagando. De la Cruz se convirtió irónicamente en una especie de "Mellizo" (Vade retro) que entró a molestar al Decano y terminó haciendo amonestar a 3 jugadores rivales, pero de fútbol poco y nada, De todas maneras, en finales así, un molesto es un plus.
El segundo gol fue mucho antes de que se termine el partido, se vivieron momentos super tensos y la salida de Pérez me hizo acordar al partido con Lanús. Por suerte esta vez, la yeta no fue nuestra y pudimos coronar un nuevo título que podrá ser clave para este equipo el año que viene.

Corre ya muchísimo humo con respecto a incorporaciones y ventas... Lo cierto es que este equipo debe reforzarse en puestos claves, y recuperar a valores como Mayada y Martínez Quarta.

Felices Fiestas a todos en el foro. Pasen hermosos momentos con sus flias y Salud Campeón!!

ML dijo...

Esperaba este post...
Feliz por otro título, y se me ocurrió, teniendo en cuenta que de esta copa participan clubes de todo el país, que eso de que Gallardo tiene una deuda pendiente con los torneos locales es falso, la prueba está que ganó 2 años seguidos la copa (que me recuerda de alguna manera a los viejos nacionales...)
Saludos a todos!

Marcelo (Cole es de RIVER) dijo...

Gente
feliz fin de año y que tengan un mejor 2018 en todos los ordenes de la vida.
Abrazo de gol millonario!

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Finalmente llegamos a fines de este 2017. Futbolísticamente hablando fue un año muy cambiante (también en ese sentido) Pero que claramente puede partirse en dos. La primera mitad del año encontró un equipo que sobre todo con el regreso de Rojas, volvía a encontrar un funcionamiento colectivo interesante. Batalla; Moreira, Maidana, Mtz. Quarta, Casco; Ponzio, Rojas, Piti y Nacho; Driussi y Alario, con Mora como jugador Nro 12. Buenos primeros partidos de copa, gran triunfo en la bombostera que nos permitió esperanzarnos luego de la remontada de puntos, con el campeonato que finalmente perdimos. En el haber, el poco recambio dado los problema de Larrondo y Lollo para volver definitivamente.

El segundo semestre nos encontraba clasificados en la copa libertadores, comenzando un nuevo torneo y dispuestos a competir en la copa argentina. Pero ahí llegó el primer problema: el polémico control antidoping, con las sanciones al Chino Quarta y Mayada (jugador nro 13) y la sorpresiva venta de Driussi, que se conjugaba con la lesión de Morita. El mercado de pases con las llegadas de Enzo Pérez (falto de competencia) Lux (incógnita) Pinola (llegaba bien para cubrir el puesto de 6) y Sccoco (buen refuerzo de Driussi), junto con la novela de De la Cruz (aparecía como apuesta) Saracchi (ídem) y Borré (ídem)

Con este esquema, Gallardo reacomodaba algunas piezas y un sistema distintito: priorizó experiencia en el arco, luego de que Batalla no diera seguridad sobre todo en partidos importantes e imaginó un mediocampo numeroso, con buen pie y desequilibrio para acompañar al punta (Alario) Entonces ahí llegó el segundo problema: la novela del 9, viaje a Alemania y dolor de cabeza para el cuerpo técnico. Quedará en el marco de polémica y la historia contrafáctica, el porqué no se previó la contratación de otro delantero.

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Los cuartos de copa y wilsterman, perder mal allá, los 8 goles acá. Seguimos resolviendo bien en la copa argentina. Campeonato local con déficits de antaño (perder puntos fáciles de local) y el clivaje: las semis con Lanús, con muy buen partido de local y el fatídico desenlace en el Sur. Espiral descendente en el campeonato. Terminando el año con el festejo del bicampeonato en la Copa Argentina. Fin.

Hasta aquí, el relato crónica. El análisis y balance nos dice que River perdió de manera increíble la posibilidad de lograr su primer objetivo que era la Libertadores, que volvió (por decisión propia y problemas de plantel) a menospreciar el campeonato local y que logró ganar un torneo nacional contra rivales accesibles, aunque lo hizo de manera muy solvente y fue justo campeón.

¿Qué podemos decir del plantel de cara a futuro? Primero y muy importante, que Gallardo este cuerpo técnico se quedan, y tienen un gran apoyo de el 95% del mundo River. Su punto fuerte es que demostró que el equipo dijo presente en casi todas las competencias y se lograron muchos títulos en poco tiempo (7 en tres años) Su punto débil es que no pudo ganar un torneo local y ha recibido bastante críticas respecto su política de refuerzos. Vayamos a estos dos puntos.

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Lo del campeonato local lo considero absolutamente cierto. Ya sea por priorizar otros torneos, por problemas de formación de equipo en instancias definitorias o otras cosas, el torneo quedó al margen. De hecho, mirando el año que viene, ya es casi imposible salir campeón en la primera mitad de año – aunque es importante sumar para quedar clasificados en la Libertadores 2019 – Para el hincha de River es muy importante ganar el campeonato y revalidar nuestra condición equipo indiscutible en esa materia.

Respecto del tema refuerzos creo que hay que ser matizado y analizar friamente. Tomemos el conjunto de jugadores que se trajeron en el ciclo Muñeco y clasifiquemos en cuatro categorías: Positivos, Negativos, Esperar y Los que Ni Fu Ni Fa. A mí me da el siguiente resultado:

Chiarini (negativo) Pisculichi (Positivo) Sánchez –regreso- (Positivo) Mora –regreso (Positivo) Mayada ( Positivo) Piti (Positivo) Aimar (no clasifica) Bertolo (negativo) Lucho Gonzales (ni fu ni fa) Saviola (Negativo) Tabaré Viudez (Negativo) Casco (Negativo) Lucas Alario (Muy positivo) Nico Domigo (Negativo) Arzura (Negativo) DAlessandro (Positivo) Alonso (Positivo) Nacho Fernández (Positivo) Lollo (Muy negativo) Larrondo (Negativo) Mina (Negativo) Moreira (positivo) Rossi (negativo) Bologna (ni fu ni fa) Denis Rodriguez (Negativo) Ariel Rojas (Positivo) Auzqui (Negativo) Enzo Perez (Positivo) Sccoco (Positivo) Pinola (Negativo) Lux (Negativo) Borres (esperar) Sarachi (esperar) Barboza (esperar) De la Cruz (esperar)

Resultados:
Negativos: 14
Positivos: 13

O sea, evidentemente no se puede decir que este cuerpo técnico se especialista en traer y hacer rendir jugadores, pero tampoco el desastre que parece en algunas opiniones

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Otro tema es el de inferiores y promoción de jugadores de las mismas a primera. En general la condición de inferiores parece preocupante (Gallardo ha declarado varias veces en este sentido) En los últimos años costó mucho el proceso de inferiores. Paradójicamente lo mejor salió en el fondo: Balanta, Mamanna, Pezzella, Quarta, Montiel. En el rubro delanteros, sacando a Driussi (hay que remontarse a Falcao y Pipita para encontrar otro 9 que haya explotado en River) en el rubro enganches/creativos viene escaso, de hecho el últmo interesante fue Manu Lanzini. En materia de volantes centrales, donde River en los útimos años ha sacado cracks (Astrada, Almeyda, Mascherano y Kranevitter) hoy no tenemos un relevo de Ponzio. Volantes externos y laterales brillan por su ausencia. La re-construcción de inferiores es un proceso lento y que necesita mucha continuidad. Pero el objetivo (soñado) debería ser que en diez años podamos tener un plantel profesional con mayoría de jugadores surgidos de la cantera.

Consideremos que competiciones tiene que afrontar River para el 2018. El equipo juega cuatro torneos: segunda mitad del torneo local y copa libertadores en el primer semestre, junto con la final de la supercopa argentina ( un solo partido contra los olorosos) Y torneo local, copa argentina y libertadores (si seguimos) en el segundo semestre ¿ Con este plantel que tenemos, cuales son los objetivos? (Más allá que como hinchas, queremos ver a River jugar y ganar todo) Queda claro que en este campeonato, por la cantidad de puntos que perdimos, es muy difícil pretender campeonar, pero es muy importante sumar por tema copas. La Libertadores sortea el 20 de diciembre (habrá que ver que nos toca en el grupo, del cual ya sabemos que somos cabeza) pero la presencia de 17 de 25 equipos campeones, hablan en una primera semblanza, de una dura confrontación.

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Por último, el análisis del plantel profesional y en función de eso las incorporaciones. Analizar un plantel implica tener en cuenta muchas variables: cantidad de jugadores, el balance entre arqueros, defensas, mediocampo y delanteros. El análisis etario del mismo –jugadores en formación hasta los 23 años, en plenitud entre 24 y 30, maduros de 30 en adelante. Hace cuanto tiempo están los jugadores en el plantel; el estado físico de los jugadores. La calidad de los jugadores también puede ser analizada a través de indicadores como por ejemplo, jugadores que participan de sus seleccionados nacionales. Otro dato importante es observar el plantel en relación a los contratos, hasta cuando, qué jugadores a préstamo etc.


El plantel profesional de River cuenta al día de la fecha, 28 jugadores, un número relativamente bajo, pensando que un club de la categoría y con la cantidad de competiciones que tiene el nuestro debería tener un óptimo de tres jugadores por puesto, o sea 33 futbolistas. La segunda característica también nos indica que el plantel está desbalanceado y falto de delanteros (cuenta con cuatro cuando mínimo deberíamos tener dos más, con el agravante que dos –Mora y Larrondo- están lesionados y deberemos esperar un tiempo para que estén a pleno en términos físicos y futbolísticos)

La edad media del plantel es de 27,2 años, una media correcta dado que caracteriza un plantel en etapa de plenitud. Vale decir que si tomamos la media del ultimo 11 que campeonó en la copa argentina es de 29,09,un poco mas alta pero que se mantiene en los parámetros de un equipo en plenitud. Los números desagregados indican que hay 10 jugadores en formación, 8 en plenitud y 10 maduros, lo que denota también un relativo equilibrio.


Observando la cantidad de tiempo que lleva este plantel. Para esta variable consideramos que el tiempo mínimo óptimo que un jugador necesita para adaptarse al club, al resto de los compañeros podemos ubicarlo en dos años. Aquí aparece un dato interesante: 18 jugadores llevan menos de dos años en el club, dos terceras partes del plantel están todavía en un período que podríamos denominar “adaptación”

En el rubro estado físico, aquí observamos algunos interrogantes: hay varios jugadores lesionados como Larrondo, Lollo, Mora y Moreira. Jugadores con problemas físicos como Maidana. Jugadores sin tiempo de competición como Mayada y Martínez Quarta. Denis Rodríguez en recuperación de una lesión seria.

En materia calidad tenemos dos jugadores de selección, que son Enzo Pérez y Moreira en Paraguay. Varios jugadores que fueron seleccionados: Pinola, Casco, Maidana y Nacho Férnández. Y varios participaron de selecciones juveniles: Borré, Dela Cruz, Saracchi, Palacios y Montiel. Es un nivel modesto, si pensamos por ejemplo, que el campeon de la Libertadores 2015 tenía 5 jugadores de ese nivel (Mercado, Maidana, Funes Mori, Sánchez y Teo)

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

En cuanto al estado del plantel en tema contratos, aquí podemos decir que en estos últimos años se ha mejorado (Luego de tener una muy mala política en relación a desmembrar al plantel campeón 2014-15, del cual se fueron: Balanta, Ledesma, Carbonero, Lanzini, Barovero, Mercado, Funes Mori, Pezzella, Mamanna, Vangioni, Sánchez, Kranevitter, Pisculichi, Teo, Cavenaghi, Alario y Driussi) Hoy el equipo tiene todos sus contratos arreglados (Solamente Ponzio, Bologna y Mora deberán arreglar el año que viene) y un solo jugador a préstamo que es Denis Rodríguez. El plantel de River no tiene dependencia en relación a agentes ni grupos empresarios. Con jugadores cobrando al día salarios y premios.

En síntesis: Tenemos un plantel que lejos está de los criterios óptimos como para pretender un nuevo ciclo ganador. Tampoco es un mal plantel , pero está claro que debe ser reforzado en varios puntos: los fundamentales son Arquero, Delanteros y un 5 para suplir a Ponzio. En el rubro del “1” pareciera que el cuerpo técnico si no le traen a Armani, se arregla con lo que tiene, en la esperanza de arreglar con Barovero a mitad de año. En mi opinión, habría que ir a buscar a Monetti. Es muy difícil soñar ganar cosas importantes sin un buen arquero.
Delanteros hay que traer por lo menos dos, ya sabemos lo que se nombra: Romero y Pratto, como lo más concreto. No está mal, aunque vale decir que a ninguno de los dos les fue gran cosa en los últimos meses. Lo de Romero es más factible. Soldano puede ser como una apuesta, a favor es que es joven y no tiene que adaptarse al fútbol local. Personalmente Guido Carrillo me parece un delantero de calidad, en plenitud y con características técnicas que lo hacen interesante para acoplarlo a Scocco, aunque vendría de poco rodaje en Europa.
Muy difícil lo del “5”. Se nombra a Musto (Tiene 30 años, y aparte si quiere jugar Racing aparece más tentador si Coudet va a Avellaneda) Por personalidad Rinaudo no sería una mala idea (También tiene 30) El sueño sería repatriar a Kranevitter, pero es una quimera. Se habla de un tal Balanta, colombiano, pero no tengo referencia. Problemas en el puesto de volante central.
El mercado de pases aparece complicado. También hay que ver los que se van: Maidana a la MLS es una posibilidad (Muy dolorosa, el Johnny se ganó el corazón del hincha) Casco (Ojo! Yo no lo quiero pero hay que pensar que Moreira no hace la pretemporada) la posibilidad que Piti o Nacho F. Se vayan hacen que haya que pensar un refuerzo ahí tal vez.

sarmiento dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Agustín Ovejero dijo...

Chu Nico! Que explayo. A mi me gustan tales análisis pero son tan largos que sería muy agobiante meterlo todo, pero admiro las ganas de expresarlo.

Estoy de acuerdo en todo, aunque haría un aporte por el tema de "adaptación".
Como medir esto lo haría teniendo en cuenta un promedio de partidos por semestre y a partir de eso ver que cantidad se jugaron. El régimen de contrataciones actuales en nuestro fútbol es tan volátil y el mercado acotado que yo bajaría ese período de dos años a año y medio (18 meses) ¿Por qué? Debido a que en un semestre hay un promedio de 22 a 25 partidos (entre torneo local actual y Copas). 18 meses tendrían una media de 70 partidos. Cabría definir que sería continuidad en eso, y yo diría un tercio (1 de cada 3 partidos ya sea de titular o ingresando), es decir, unos 23 partidos. Cualquier jugador muy por debajo de esa línea no estaría teniendo continuidad; este indicador sería obviamente matizado por lesiones y suspensiones.
Una dato suplementario también podría consistir en tomar puntajes de 3 diarios (ya que la puntuación es muy subjetiva) sacar la media y ver que tal. Este si sería un laburo muy de enano.
Pero como no quiero quedar en el idealista al menos voy a hacer la comparativa de lo que digo en dos jugadores... Quedándome en el debe el tema del rendimiento de acuerdo a los puntajes. La fuente son las estadísticas de Wikipedia.

Joaquín Arzura y Nicolás Domingo llegaron al mismo tiempo (principios de 2016) y se fueron luego de 18 meses (también en el mismo momento, mediados del presente año).
En esos 18 meses River disputó entre torneo local y Copas (locales e internacionales) un total de 71 partidos. (24, 23 y 24 partidos por cada semestre respectivo). Nótese que los cálculos hechos son cercanos a la hipótesis.
Nico Domingo jugó 24 partidos.
Joaquín Arzura lo hizo en 19 oportunidades.
Valdría entonces sumar la info suplementaria del puntaje para notar rendimiento, pero eso no quita que teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, Nico llega a pisar el límite y podría decirse que gozó de continuidad, teniendo en cuenta que el puesto tenía mucha competencia.
En el caso de Arzura el número dice que le faltó para llegar a ese piso lo cuál, aparte de la competencia, seguramente, el rendimiento tuvo mucho que ver.

Ezequie C. dijo...

Gracias Charro por mantener un año más este blog de referencia para todo el pueblo riverplatense. ¡Por un 2018 por más gloria de nuestro querido River!

Nicolas Salerno Ercolani dijo...

Quiero pedir disculpas por la incontinencia verbal derramda en semejante cantidad de comentarios, pero venía pensando varias de estas cosas y una noche en insomnio lo largué todo....
Agustín, acuerdo con tu criterio, habría que ajustar el tiempo por cantidad de partidos y minutos jugados, voy a hacer esa cuentita.
Ya tenemos casi definido el grupo Libertadores. Habrá que ver el último rival, pero en primera vista ya me parece un poquito mas complejo que los que nos tocaron las dos ultimas. Flamengo es un club brasilero, con historia y el presente de haber llegado a la final de la sudamericana. Evidentemente es el rival para pelear la primera clasificación. Emelec parece accesible, sobre todo porque siendo ecuatoriano no juega en la altura.
Por último, tema refuerzos, pregunto ¿No podríamos sondear que onda Diego Valeri? Juega de enganche real, tiene un pincel tipo Piscu y el año pasado fue galardonado como el mejor jugador de la MLS. Si bien es una liga que no está en el alto nivel, se viene reforzando mucho. Es cierto que el tipo debe ganar un vagón de guita en USA, pero la posibilidad de la gloria deportiva y la seduccción del Muñeco para los jugadores puede ser un tiro a favor.

Anónimo dijo...

El reportaje a Marcelo Gallardo, podés leerlo en el diario Mi Belgrano River de Enero: www.mibelgranoriver.com.ar/mibelgranoriver24.pdf