"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

jueves, 15 de enero de 2015

Puesta a punto 2015

El entrenamiento de un equipo conocido, el verano es época para hacer pruebas pero...

Finalmente River Plate jugó por el tercer puesto por la copa de Montevideo y perdió por penales frente a Peñarol. Nadie quiere perder un partido pero también hay que reconocer que lo menos importante del partido de anoche era el resultado (vaya uno a saber para que patearon penales). Últimamente la fortaleza mental de los equipos se construye desde las victorias (o desde un punto de quiebre) pero este equipo ya tiene la fortaleza mental y la unidad de grupo por lo cual lo más importante es reencontrarse con el fútbol que tuvieron.

Para empezar, Gallardo planificó jugar este partido con los titulares (la idea inicial era jugar el primer partido con suplentes y luego la final con titulares, lamentablemente se vuelve a notar la misma falencia del año pasado) y el equipo volvió a dar lo de siempre. Tuvo un primer tiempo muy bueno, de buena presión, un equipo ancho y desbordes interesantes (subió mucho Vangioni), mucho quite en el medio con Kranevitter (inteligente jugando la pelota) y solidez en todas las líneas. Básicamente los jugadores que conforman el equipo base vuelven a demostrar que están sólidos y que son duros de vencer (más allá de algunas fallas puntuales). Kranevitter, Pisculichi y Teo vuelven a demostrar que son fundamentales (probablemente habrá que sumar a Sanchez, que anoche no pudo jugar, a este grupo) y que es muy difícil reemplazarlos. Ellos mueven al equipo y le dan un plus, le dan distinción pero además lo convierten en un equipo con movilidad, sorpresa y velocidad; ellos son el cambio de ritmo al que otros jugadores se pueden acoplar y ayudar.

Después de una semana de puesta a punto, es lógico que haya habido alguna imprecisión (menos de lo habitual en estas fechas) y algún cansancio (aunque no quiso hacer cambios) pero también servirá para ver lo que pasa cuando se juega sin intensidad, cuando se hace una ¨siestita¨ o cuando se deja jugar al rival sin haber convertido la diferencia que el juego había demostrado. En el segundo tiempo el equipo se quedó, dominó el ritmo y las acciones pero el rival también juega y faltando 8 minutos lograron conectar un centro. Otra vez un error cuesta caro (como nos pasó con Olimpo, Racing, Universitario...), cometer un error es algo habitual en un partido (aunque no siempre logra capitalizarlo el rival) pero lo importante es estar en condiciones de que no nos perjudique tanto. Hay que aprovechar que Gallardo ya tiene un equipo armado y ahora solo necesita crecer; ya tiene las sociedades armadas, los jugadores se conocen y confían entre sí, los conceptos estan claros y ya dieron resultados, ahora solo faltan las variantes y las sorpresas para cuando otros equipos se planten ante el esquema de Gallardo.

Uno de los principales problemas a resolver es que no hay más variantes (el único posible titular entre los suplentes es Pezzella y Ponzio podría ingresar para cambiar tácticamente pero ninguno de los 2 podría ayudar mucho cuando hay que buscar otra forma de atacar) y debe ser la principal preocupación de Gallardo (una de las razones por las cuales no debió hacer muchos cambios y por las que fue tan categórico en sus declaraciones luego del partido ante Universitario).

Por Charro.

1 comentario:

Agustín Ovejero dijo...

100% de acuerdo. Son las palabras justas.

Me embola tener ese ojo para ver la previsibilidad de algunas cosas. Si por algo nos inflaron y demostramos superioridad incuestionable durante 15 partidos a comienzos del semestre pasado fue por ese juego fresco, ágil, rápido y preciso. Y como decís cuando noh ay alternativas al equipo la pólvora se le apaga, el rival se planta y dependemos de los centros de Pisculichi a la cabeza de uno de los tantos buenos cabeceadores que tenemos en defensa. Es un recurso, pero no debería ser la segunda alternativa si los partidos se nos cierran.

Ruego que los dirigentes esta vez pongan el pecho para que no andemos corriendo otra vez la coneja.