"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

domingo, 14 de febrero de 2016

Experiencia, ¿una elección?

El jugador más veterano en debutar en la primera de River Plate

Pareciera que en esta temporada Gallardo optó por la experiencia y ya no arriesga con los pibes. La mitad de los jugadores profesionales del plantel tendrán 29 años para arriba en este torneo y supongo que los 12 jugadores estarán en la mayoría de los partidos entre los concentrados (salvo que les quiera dar descanso en el momento de mayor trajín o en caso que algunos bajen mucho su nivel). Entre los menores, solo Balanta (23), Fernandez (26), Alario (23) y Mora (28) están entre los supuestos titulares y veremos cuantos tienen la oportunidad de estar en el banco (Pity, Driussi, Mammana y Batalla podrían tener su oportunidad). En el partido de esta noche aparentemente Chiarini irá al banco y Ponzio reemplazará a Balanta (la lectura podría ser que le da más confianza hacer un movimiento general, sacar a Ponzio de su puesto natural para poner a Domingo en el medio y no poner a Mammana al fondo). A los 2 jugadores menores de 28 años que serían titulares esta noche (Alario y Fernandez), solo sumamos a otros 3 en el banco (Driussi, Matínez y Mammana).

Gallardo siempre dijo que le gusta ver a los pibes haciendo su debut en primera y que luego se vayan formando pero, si no me equivoco, hasta los jugadores más chicos (Batalla, Mammana y Driussi) ya trabajaban en primera mientras dirigía Ramón (aunque en algunos casos debutaron bajo la dirección técnica del Muñeco). 

Este dato podría mostrar que Gallardo ya no les tiene paciencia o confianza o que las divisiones inferiores están (o estuvieron) haciendo un pésimo trabajo. La idea siempre fue que unos 6 o 7 lleguen a trabajar con la primera división para que luego se vendan a 3 o 4 y otros tantos queden en el equipo principal (como muestra se puede ver la categoría 90/91 con Chichizola, Musaccchio, Funes Mori y Pezzella, la 92/93 que tuvo varios jugadores titulares y que fueron vendiéndose; Lamela, Lanzini, Balanta, Solari, González Pirez, Keko, Kranevitter, Cirigliano, Diego Martinez. En cambio de la 94/95 no quedó ninguno de los que tuvieron chances Andrada, Kaprof, Simeone, Tomas Martinez, Guido Rodriguez y veremos que pasa con los de la 96; Boyé, Driussi, Batalla, Mammana, Vega tienen grandes oportunidades. Ni hablar que la 97/98, si bien son jóvenes, por ahora está brillando por su ausencia). Veremos si alguno de los pibes de reserva (que este año jugaron torneos en el exterior cuando se hacía la pretemporada) se sumarán a la próxima pretemporada.

En este semestre, se incorporaron a 3 mayores de 30 (D´Alessandro, Domingo y Alonso), a un jugador de 26 que se ganó el puesto titular (Fernandez) y uno de 23 que por ahora ni siquiera tiene su lugar entre los suplentes (Arzura). En mercados anteriores se optó por arriesgar más con jugadores menores de 25 y no era necesario traer tantos jugadores.

La pregunta que me queda con estos datos es saber si Gallardo decidió optar por jugadores experimentados y que le den carácter al equipo o si no le queda más remedio porque los jugadores más jóvenes son un riesgo y se llevan mucho dinero del pobre presupuesto que tiene River Plate. Está claro que traer a Lucho, D´Alessandro (más allá de lo que cobra, es un préstamo y una figura excluyente), Alonso, Domingo, Pisculichi, Saviola, Aimar y Chiarini (todos llegaron con una edad superior a los 30 años) tuvo un costo muy diferente al de Pity Martinez, Mayada, Tabaré, Arzura, Fernández, Alario, Casco y Bertolo. Ni hablar del costo/beneficio o, en el mejor de los casos, el tiempo de adaptación (exceptuando a Alario y Fernandez, el resto está necesitando tiempo).


Por Charro.

1 comentario:

NIcolas Salerno Ercolani dijo...

No se perdio el caracter y el equipo genera futbol y peligro casi naturalmente. Falta acoplar mas las lineas, particularmente los medios y la defensa. A mi tampoco me termina de gustar lo de Ponzio de central, sobre todo en partidos de visitante.