"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

lunes, 15 de febrero de 2016

Un equipo irregular en formación y con variantes



La derrota ante Belgrano le dejó a Gallardo muchísimos temas para evaluar. Una de las tantas cosas que dejó claro este partido es que empezó un nuevo ciclo. Cuando Gallardo asumió en 2014, hizo algunos cambios obligados pero encontró rápidamente un equipo titular con muy pocas variantes (incorporó a Sanchez, Mora, Kranevitter por los que se fueron y FM6 por Balanta), aprovechó algunos pibes y no hubo mucho más para hacer. De a poco se fueron yendo más jugadores y aparecieron algunas incorporaciones que no habían rendido como se esperaba; esto agotó el exitoso ciclo y ahora tiene un plantel que aún guarda la base del anterior ciclo (Barovero, Maidana, Mercado, Vangioni y Ponzio) para mantener el espíritu y conducta pero que tendrá virtudes y defectos diferentes. Este será un momento de transición (especialmente porque se están despidiendo Vangioni y Barovero) para encontrar una nueva idea futbolística.
Un partido trabado al principio pero con buen juego y fabricación de espacios

En este partido se notó que este nuevo plantel de River Plate tiene muchas variantes en el mediocampo como para generar fútbol pero va a sufrir mucho en defensa (y según se dice, los equipos se forman de atrás hacia delante). Gallardo aún no confía en los pibes Mammana y Vega y por eso hace una prueba con un jugador como Ponzio que le da alma al equipo (se entrega en cualquier sector que le pidan) pero que carece del conocimiento y estatura para el puesto de central. Si a esto le sumamos que deja muy solo y expuesto a Domingo a la hora de recuperar el balón (convertido por ahora en el mejor y más regular refuerzo), veremos que la apuesta resulta interesante pero arriesgada. Gallardo quiere confiar y trabajar en las variantes ofensivas porque en esos puestos llegaron jugadores a último momento y son los que menos se conocen, serán el alma de este nuevo River Plate pero lo más complicado será encontrar el equilibrio entre este River Plate ofensivo y el necesario cuidado defensivo.
Un golazo (hasta Ponzio parece sorprendido) de Domingo que se convirtió hasta ahora en el mejor refuerzo


River Plate regaló el primer tiempo (la semana pasada había tenido la suerte de encontrarse con los goles en los momentos justos y esta vez tuvo esa suerte el rival) y no hay peor error ante un equipo como Belgrano que basa todo su juego en cerrarse bien y controlar los espacios del rival. River Plate no solo regaló el primer tiempo por jugar mal y no saber que hacer con la pelota, también regaló situaciones de gol (la hizo completita). Hasta tuvo la buena suerte de encontrarse con un gol (golazo de Domingo) para ponerse nuevamente a un gol de distancia pero volvió a regalarse en el último minuto del primer tiempo.  
Mostró algo pero lo más importante es que puede dar muchísimo a este equipo

Barovero ya nos había salvado providencialmente 2 veces pero en la tercera ya no pudo. Nos tomaron varias veces a contra pierna y se filtraron muy bien por los espacios que dejaban los centrales y laterales (tienen que trabajar mucho y justamente Ponzio no se caracteriza por el orden posicional, algo fundamental en la posición que está jugando). El nivel de todo el equipo varió en el segundo tiempo pero donde más se notó fue en la posición de que jugaron Vangioni y Mercado (apenas defendieron en el segundo tiempo, participaron en casi todas las jugadas ofensivas y en el primero no gravitaron ofensivamente), Ponzio y Maidana pelearon mucho con los delanteros pero en el segundo marcaron mucho más arriba (los delanteros de Belgrano ya no tenían piernas). El gran problema del primer tiempo fue que nos ganaron el medio y luego entraron sin dificultad. Esto se va a sufrir mucho cuando Fernandez no tenga un buen partido y juguemos con 2 jugadores como Lucho y D´Alessandro que no puedan correr a los mediocampistas rivales, Domingo no va a poder enfrentarse solo a un mediocampo rival. 
Alonso hizo un excelente gol. Muy participativo y busca continuamente el arco rival

En el segundo tiempo River Plate se adueñó de la pelota y logró imprimirle velocidad y sorpresa con los cambios realizados por Gallardo. Perdiendo por 2 goles, Gallardo prefirió dejar en cancha a D´Alessandro (no hizo nada en el primer tiempo pero en el segundo mostró que aún tiene mucha magia, inteligencia y una gambeta corta muy útil) y eligió sacar a Fernandez (jugó su peor primer tiempo pero en el partido anterior había mejorado muchísimo en los segundos 45 minutos) y Lucho (dificilísimo jugar 90 minutos con varios jugadores de más 34) para que ingresaran Bertolo y Pity. El cambio sirvió para empujar con más ideas y abriendo mucho más la cancha pero D´Alessandro terminó extenuado y con muy pocas respuestas físicas (se colocó detrás de Domingo e inició los ataques pero le era imposible retroceder. En los últimos 10 minutos pocos jugadores (especialmente en los locales) tuvieron respuestas físicas (algo muy extraño para un torneo que recién empieza) pero en algunos jugadores se notaba más que en otros.
El festejo del gol y la posibilidad del empate que nunca llegó...

Por el lado positivo está el rendimiento de Domingo (que le da la posibilidad a Gallardo de probar a Ponzio en otro sitio), el ingreso de Alonso (por un Alario que no encontró su lugar en el partido) siendo muy participativo y con un gol que demostró su capacidad cabeceadora (parece un jugador que se pierde muchos goles pero siempre está ahí para complicar a los defensores), Pity volvió a ser rápido y escurridizo (pero aún no logra terminar bien lo bueno que inicia), Bertolo está más participativo pero necesita tomar más confianza... pero lo más positivo es que el equipo sigue peleando hasta el final por conseguir el objetivo; aún mantiene el hambre y la rebeldía.

Por Charro.

7 comentarios:

pelotín dijo...

Me parece que el problema no está principalmente en la táctica, sino en el estilo de juego. En este futbol argentino donde todos juegan a presionar, corriendo y chocando, River tiene que convencerse de que tiene que jugar al toque. Tan simple como eso.

Ayer no sabía a qué jugaba. Dos tocaban, pero venía uno y revoleaba. Dos jugaban en corto, pero venía uno y en lugar de jugar al espacio (no importa si éste está adelante o atrás), pateaba en largo. Jugar a dividir es lo que quieren los equipos que juegan a presionar.

Muchachos, volvamos al abc: tocar, mostrarse, acelerar en 3/4, jugar por abajo y por afuera, tener el equipo en 30 metros. Listo. Cuando River hace eso, llega. Tiene jugadores de sobra para el medio local.

Passarella fue de los mejores zagueros de siempre. Medía 1,73. Cabeceaba como nadie (igual que el Nene Commisso, que era más bajito). Ponzio mide... un centímetro más que Passarella... pero tiene un lío en el mate que no lo deja jugar.

El fútbol es técnica e inteligencia. Lo demás, sobra. Dejémoselo al rugby, al básquet o al ciclismo.

Agustín Ovejero dijo...

Tomo la posta de Pelotín para hacer una crítica más amplia.

No siempre somos nosotros los que jugamos mal o más o menos y el rival "molesta", "defiende" o "acompaña". Anoche vi a un Belgrano inspiradísimo como diría Mario de B; de esos equipos que con River se agrandan (plus con el bendito antecedente que tienen con nosotros) pero luego bajan los decibeles y pierden reñidamente con Aldosivi (por dar un ejemplo). Márquez, Etevenaux, Velázquez, Forré y varios más estaban a 1000.

También sumo la cuestión de inteligencia y técnica. A Ponzio condiciones futbolísticas para jugar de segundo central no le faltan, sino que pasa por su cabeza; gana en velocidad o en marca además de tener timing.

El quilombo, concuerdo, está en el medio, porque Gallardo en su idea de salir jugando arma una línea de 3 en el fondo con el volante central de líbero dejando a los laterales más adelantados y bien abiertos. El problema es que el medio queda con jugadores que no sienten marca como lo pueden ser Lucho, Bertolo, el Cabezón, el Pity frente a el mediocampo rival completo que se cierra y roba cualquier pelota.

Y Pelotín bien lo dice, cuando jugamos ese ya "clásico" 2014, el equipo completo manejaba la idea de jugar a un toque, acelerando, con la pelota al piso y buscando el espacio, luego eso se fue cambiando por más carácter pero hoy por hoy tenemos jugadores para volver a esa idea... Falta ese pequeño convencimiento.

Por último, no hay que desdeñar la presión deportiva de un campeonato que en 13 partidos decide un campeón y los descensos. Anoche escuchando a Leandro González de Atlético Tucumán se pudo notar que hay equipos que saben que esto es corto y tienen que ponerle pilas.

Mario de Balvanera dijo...


Mecachendié !!!
Después de romper las tarlipes por años con los delanteros (igual no sigo conforme del todo) ¿voy a tener que decir "FALTAN DEFENSORES"?
No voy a desglosar el partido porque ya lo hizo muy bien Charro.
Lo único que noto es un déficit que ya vivimos con Almeyda y que habíamos resuelto (en parte) con Ramón: RIVER no sabe dejarle la pelota al rival.
Ayer volvimos a sufrir con un quipo de PICAPIEDRAS que juega un esquema 8-1-1.
Cada avance de RIVER era contenido con 8 muertos dentro del área.
Si RIVER pone otros 6, 7, 8 en la zona, es imposible generar espacios.
Por eso empiezan los pelotazos improductivos o las paredes bobas que no encuentran en quien descargar.
Hay que ceder la pelota y que se abra el panorama.
Gente con buen pie tenemos.
Sólo falta que no se enamoren de la redonda y la larguen rápido, no cayendo en el error de Juan Román MARTÍNEZ (alias "el Topo PITY", alias "MURIEL MERCEDES WABNEY")
Por otro lado, seguimos siendo como Charly García: somos geniales por nosotros mismos, pero mucho más por promocionar nuevos valores.
Ayer, pusimos en el escenario a un tal ETEVENAUX.
Un fiambre que no le había hecho un gol A NADIE !!!
Después, terminamos comprando a estos pescados podridos que lo único que saben hacer es CORRER. Y así terminan los partidos. Anoche, más de un pirata no podía levantar las patas después del minuto 70.
Esperemos no estar entrando nuevamente en el síndrome coperil, descuidando lo local "por que viene la seguidilla de partidos de la copa" (malditas copas)
Barajar y ver qué viene en el futuro.
Abrazo millonario !!!
...

PD: Me comentan amigos del interior que ya se sienten los efectos del "Fútbol para POCOS". En muchas zonas no hay transmisión por AIRE de "El 13", "Telefé" o "América" (Junin de los Andes, por ejemplo) y eso te condena a garpar el cable o volver a los heroicos tiempos de la RADIO.
Es un CAMBIO, después de todo, no?
...

Agustín Ovejero dijo...

Fe de erratas:
Quedaría que en 13 partidos se decide si podés ser campeón o quedar re jugado con el promedio o descender.

Anónimo dijo...

Esta vez concuerdo con todos los comentarios y con el análisis de Charro. Quiere decir que somos muchos los que estmos viendo lo mismo. Pero me quedo con la parte del comentario de Mario de B. Estos equipos son muy molestos, juegan todos metidos atrás, son 11 muertos, que se matan contra nosotros y tienen la suerte de que les salen todas, y encima la suerte de que nosotros le regalamos los goles. Qué nos pasa contra estos equipos? No hay una forma de jugarles? Me encanta Gallardo y lo defiendo a muerte, pero por qué no se le encuentra la vuelta. Ayer en la conferencia, el muñe mismo decía que sabía que belgrano nos iba a jugar como nos jugó (??), y entonces? Por que no se intenta otra forma de jugar contra estos equipos de merda.

pelotín dijo...

Sé que voy a hacer una comparación que no es del todo justa. Pero ¿cómo le juega el Barça a todos los equipos que se le meten atrás? No sólo los chicos, el Madrid de Mourinho también le jugó así. Tocan y tocan y tocan y tocan. La pasan y siguen jugando, se muestran al compañero (el que marca el pase es el que no tiene la pelota, decía Angelito), abren la cancha, etc. Paciencia es la clave. El partido es larguísimo si vos tenés la pelota. Y el contrario se cansa corriendo atrás.

Insisto: el problema no es si Lucho va de 5 y Andrés de 11 y Nacho de 8. Eso es importante, pero no te sirve para nada si no sabés a qué jugar y lo defendés a muerte. Es una guerra de nervios: si el rival te ve con paciencia, se desmoraliza. Si te ve que te impacientás y revoleás, se agranda.

Por otro lado, no me parece que Belgrano sea tan muerto: tiene buenos jugadores, como Velázquez, Etevenaux, Farre. Saben a qué juegan, en todo caso.

Anónimo dijo...

Bueno, ahí está el error, en los pases. Leí por ahí unas estadísticas de este partido, que marcaban que River produjo 50 pases mal hechos, es decir a los contrarios. Es verdad que el rival juega y presiona, pero uno ve a veces que pases fáciles, a compañeros que están a pocos metros y se la regalan al contrario, y lo que es peor, muchas veces eso ocurre en la salida. Si no se ajusta eso, es muy difícil, sobre todo con equipitos como la mayoría de nuestro futbol que juegan a lo mismo, es decir a defenderse, a buscar el error del rival y tirar el pelotazo arriba a ver si algún "cazador" (generalmente 1 solo) la agarra. Insisto, con toda la experiencia que hay hoy, no se puede contrarrestar ese tipo de juego. O acaso en la época de Alonso, de JJ, de Franchescoli y otros grandes equipos que tuvimos no estaban los Toto Lorenzo, los Subeldía, los Griguol, etc., que también jugaban de esa manera