"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

jueves, 4 de septiembre de 2014

Ganando espero

Pezzella siempre oportuno y un cabeceador que lleva peligro al área rival

Agónico pero justo triunfo por la Sudamericana. Ramón decía que las copas se juegan y definen diferente a los campeonatos, que hay que saber jugarlas. Este plantel tiene hambre y ganas de hacer historia ganando títulos internacionales, ayer demostró hasta último minuto yendo a buscar la victoria. El partido de ayer no fue bien jugado (especialmente si ponemos como vara lo que se venía haciendo), pero se reemplazó todo por voluntad y deseo de ganar.  Como siempre dicen, se puede jugar mal pero hay que  mostrar siempre ese deseo innato de ganar; este equipo bajó mucho el nivel pero mantuvo la intensidad y la intención ganadora, nunca se conformó con el ¨puntito inteligente¨. Todos quieren ganar pero otra cosa es demostrarlo hasta en el último minuto, no se pudo jugar tan bien como en los otros partidos pero se le ganó a Godoy Cruz con insistencia y presión, hubo que bancar el primer tiempo (parejo y sorpresivamente el local jugó muy bien, la presión de ambos lados fue terrible con el agravante para River Plate que careció de salida y definición porque no se estuvo fino con la pelota) y luego dominar en el segundo cuando el rival se cansó. Fue una muestra de carácter, entrega e inteligencia, otras armas para obtener un resultado similar.
 Gallardo da sus instrucciones a uno de los ejes de este equipo

Empezaron a caer soldados, las piernas empezaron a pasar factura y el recambio se hizo obligatorio. Ayer les tocó a Maidana y Vangioni perder el partido por lesión y a Teo por el partido de Colombia, mientras que Mercado sintió una molestia y salió durante el partido. Probablemente estos cambios fueron parte del descenso en el nivel de juego (Pezzella hizo un buen trabajo pero no tiene la misma solvencia, Urribarri sube pero estuvo impreciso, Boyé intentó pero no es Teo y Solari atacó más pero tampoco fue efectivo) pero también es cierto que no se puede culpar solo a los ingresados por esta baja, la realidad mostró a varios jugadores que no rindieron igual a como lo venían haciendo. Le llegaron mucho más que en otros partidos y la defensa se mostró mucho más dubitativa (aunque FM6 jugó un gran partido, probablemente haya sido la figura del partido, sorprende la solvencia con la que sale jugando, incluso empezó a hacerse costumbre que pase al ataque y comande algún contraataque) pero esto se debió en gran parte porque el mediocampo no trabajó igual (aunque Kranevitter mantuvo ese equilibrio permanente y logró ser la figura a la hora de recuperar el balón) y porque los delanteros no pudieron aguantar el balón (el equipo hasta ahora era una máquina que defendía y atacaba en bloque y era solidario para impedir sufrir y llegar al área rival con muchos hombres, ayer ese engranaje se rompió en varios momentos en diferentes sectores). Rojas y Sanchez sintieron el esfuerzo y no pudieron correr tanto pero además se les notó el cansancio en la imprecisión con la pelota (a Pisculichi se le notó más aún). Si a esto le sumamos la ausencia de Teo a la hora de molestar, quitar, tener y tocar rápido la pelota (Boyé peleó e intentó participar pero le falta la experiencia para jugar con el cuerpo y tener la ubicación correcta en todo momento), entenderemos porque no se pudo tener en el primer tiempo el dominio del balón. En el primer tiempo se repartieron las ocasiones de gol (con todos estos defectos y disminución de nivel, River Plate tuvo algunas chances y varios cambios de ataque y apertura por los laterales muy interesantes, incluso Pisculichi perdió un gol increíble) pero en el segundo tiempo el dominio fue absoluto porque los mendocinos se cansaron, un dominio que se notó en la posesión del balón, situaciones de gol y en la tranquila noche que tuvo Barovero.
Festejo para un gol muy importante

El gol en tiempo suplementario (excelente centro de Pisculichi y buen cabezazo de Pezzella) se siente como un premio a la insistencia y si bien es cierto que solo ganó por una cabeza, también lo es que esa diferencia fue buscada hasta en el último minuto. En estos partidos de ida y vuelta donde tanto importa el gol visitante y donde la localía en el partido final termina siendo una presión extra, ese gol puede ser fundamental.

El tiempo que tanto preocupaba a todos llegó, el tiempo de saber como respondería el físico a tanto trajín, el tiempo de saber como respondería el equipo ante la necesidad de la rotación y como se haría esta rotación empezará a verse a partir de este fin de semana cuando probablemente se vea a varios jugadores que no juegan habitualmente hagan su aparición (una defensa nueva, un ataque probablemente nuevo y tal vez un descanso en el medio). Probablemente sea tiempo de más pibes y habrá que ver si alcanza con la presión de la localía y si el sistema de juego se resiente o logra mantener un nivel suficiente como para alcanzar los 3 puntos. Un nuevo desafío para Gallardo.

Por Charro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se notaron mucho las ausencias de Vangioni, Mercado y Teo, especialemente porque Urribarri mucho no se animó a subir y porque ni Mora ni Boyé pudieron hacer el laburo de Teo. Se ganó bien, pero muy justo.

Cómo jodió la dupla relatora con el asunto de la falta de piernas de River...infumables. Por suerte se tuvieron que morfar las palabras.

Saludos
Aledb

Agustín Ovejero dijo...

El partido de ayer se ganó con otro estilo, tal vez no con el que nos veníamos identificando pero ¿cuántas veces le pasó que a los mejores planteles les faltaba esa cuota de garra para ganar? Muchas veces. Los últimos antecedentes son las últimas semifinales que disputó el equipo en la Libertadores.

Se notó la ausencia de los titulares en todas las líneas, y si bien el mediocampo fue el mismo, Rojas mostró un nivel muy inferior y además pasó factura el cansancio.

Aún así hay que darle mención al Negro Sánchez que con un Kranevitter continuamente tapado, se mostró como el conector entre ataque y defensa. A FM6 que jugó un partidazo y a Pezzella que no será el mejor 2 pero cada vez que la emboca a River le tocó ganar.