"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

viernes, 11 de marzo de 2016

A cara de perro pero con el juego flojo


Barovero salva su error ante Calleri...

El partido ante San Pablo marcaba el regreso del campeón de América como local por torneos internacionales y mostró donde estamos parados. Un partido casi de otoño con fuerte sensaciones. 
La noche que varios miles se vistieron de arquero

Una noche nublada y de frío nos esperaba en el Monumental mientras la gente llegaba vestida con ropa millonaria y en muchos casos traía la ropa verde para intentar convencer a Barovero para que se quede y renueve su contrato con River Plate. Parecía que por ahí vendría lo más emotivo pero minutos antes de empezar el partido nos enteramos sobre la muerte de Perfumo. El minuto de silencio previo se convirtió en un largo y respetuoso aplauso que conmovió a más de uno. 
Una de las situaciones más claras de gol

El partido fue más predecible y mucho menos sorpresivo. River Plate salió a marcar la diferencia y a presionar. Ganó el medio pero rápidamente perdió la pelota porque le faltó justeza en los pases. La imprecisión mató a la recuperación del balón pero, así y todo, el equipo volvió a tener varias posibilidades de gol en los primeros minutos y volvió a desperdiciarlas. El partido se fue poniendo más tenso y empezaron a verse muchas patadas fuertes. Un partido típico de copa jugado con mucho nerviosismo.
Los laterales están subiendo mucho porque la necesidad lo exige y sufren defensivamente


Nadie escapó al nervisiosismo (que se fue acrecentando a medida que no salían los pases y que iban pasando los minutos. El partido se fue emparejando hacia abajo hasta convertirse en un partido violento y mal jugado con algunas situaciones de gol. Dentro de ese nerviosismo se lo vio fallar a Barovero (¿tal vez afectado por tantas presiones/muestras de afecto?) en algunas salidas y algunas decisiones (perdió la pelota en una salida ante Calleri y dudó aunque resolvió bien en un mano a mano que tuvo la ayuda de Ponzio). Por buena suerte, la mayoría de las ocasiones de gol estuvieron en mano del ex bostero y éste perdió la batalla del nerviosismo en el campo de juego (se le silbó constantemente, sufrió el rigor permanente de los jugadores millonarios y se puso muy nervioso, tanto que se fue escapando del juego). Las dudas previas estaban puestas en la zaga central ante la ausencia obligada de Maidana. El Muñeco se la jugó por el pibe Vega y terminó haciendo dupla con Mammana (ambos de 20 años). Básicamente cumplieron ambos y le dieron al equipo lo que necesitaba, pelearon bien en el mano a mano, no se dejaron llevar por delante y fueron parte de la imprecisión con la pelota. Por los laterales volvió a mostrarse a Mercado y Vangioni muy participativos en ataque, mucha proyección durante los 90 minutos pero eso permitió también que varias veces fueran desbordados en velocidad (la famosa manta corta). 
Ponzio un león en el medio...

Más allá de las dudas que hay en el fondo (algo entendibles teniendo en cuenta que habían jugado poco tiempo juntos), el gran problema que no puede solucionar Gallardo está en el mediocampo. Ahí también está la manta corta. Jugar con doble 5 da más seguridad defensiva pero le quita juego. El tándem Domingo con Ponzio se complementa bastante bien pero termina quitándole un jugador a la creación (que tampoco sirve demasiado poner a otro jugador porque ninguno le está brindando seguridad a la hora de hacer ¨algo¨ con la pelota. El tema está en que Domingo y Ponzio apenas le están dando al equipo lo que antes le daba Kranevitter solo. Domingo pelea bien el medio y recupera muchas pelotas, Ponzio es la rueda de auxilio (algo cercano a lo que hacía Rojas) y le da mucho empuje al equipo cuando no le salen las cosas y es fundamental cuando el rival intenta tener la pelota; ensucia el juego, corta el juego y con prepotencia empieza a empujar al equipo cuando pierde el balón o no sabe que hacer con ella, no le da claridad ni juego pero recupera la pelota cuando están perdidos o cae la intensidad. El que más cayó en el juego es Fernandez, sigue corriendo y pone voluntad pero está muy impreciso con la pelota, pelea pero no da claridad (tampoco tiene mucha compañía para apoyarse, algo similar a lo que pasa por el otro sector con Driussi. Nadie es confiable por izquierda (Driussi solía jugar por derecha) y esto le está dando un lugar al pibe Driussi pero a medida que están pasando los partidos, va perdiendo sus oportunidades. Arriba hay más de los mismo, Mora pelea y molesta más de lo que ataca y Alario debe pelear con la defensa rival para fabricar las situaciones.

Es cierto que todo ese nerviosismo podría llegar a cambiar si se convirtieran las situaciones de gol que se presentan. Los minutos van pasando y cada vez se debe arriesgar más y se hace más difícil. Esta vez ingresó D´Alessandro (le dio más juego pero no pudo gravitar demasiado, lo cuidaron porque no tiró ningún centro de pelota parada y sobre el final del partido, en un desborde, recibió una de Ganso que mereció mucho más que una tarjeta roja) y Alonso le dio respiro al ataque (lo sacó a Alario que había corrido mucho). Tal vez hubiera necesitado algunos minutos más el Pity Martinez pero la realidad es que en ese ida y vuelta final, ambos pudieron haber ganado el partido.
Algunos minutos... pero no alcanzó

El grupo está muy cerrado y complicado. River Plate está obligado a ganar algún punto en Brasil o La Paz o esperar que los venezolanos saquen algunos puntos ante nuestros rivales más directos. En este grupo pareciera que cada partido, cada fecha terminará siendo fundamental. El gran problema es que a River Plate le falta mejorar en todos los sectores; se lo ve endeble, no tiene juego y no logra embocarla...

Por Charro.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchos, demasiados errores defensivos para un partido absolutamente ganable. Se perdieron pelotas en mitad de cancha, se entregaron mal los pases, se pifió adentro del area...un sinfín de situaciones que quizás no representaron un peligro real, pero sí que envalentona al rival. Si bien el ex delantero del Mal no tuvo un gran partido, se las arregló para complicar y pivotear solo, no tuvo efectividad es cierto, pero siempre rompió los esquemas. La defensa no pudo pararlo en el mano a mano.

Notaron que cada vez que se reanuda un semestre, de la mano de Gallardo, siempre hay 4 o 5 partidos ganables que se empatan o pierden y que siempre hay 4 o 5 lesiones musculares? Será la preparación, será la ansiedad, pero siempre se da esa ventajita antes de empezar a rodar en serio y que el equipo se afine físicamente. El problema es que los torneos son cortos y por ahí quedas fuera por 3 partidos.

Profundo dolor por el Mariscal, un final tan abrupto para un tipo activo no es nunca esperable, a pesar de la edad. Agradecimiento y recuerdo eternos para un pilar del equipo del ´75.

Saludos
Aledb

sarmiento dijo...

Del rechazo de Perfumo vino el gol de pedro gonzalez minuto 90 en la bombonera campeon 77

Capitan Beto dijo...

Cada vez mas preocupado por el rendimiento de River. Increible. Desde que ganamos la Copa solo sacamos 37 puntos de 87 posibles. Aun estamos pagando la resaca de la Libertadores.

sarmiento dijo...

La pifié con lo de perfumo 77 y no puedo borrar

Agustín Ovejero dijo...

Una sorpresa la del Mariscal, al que vi más en TV que jugando pero con videos hoy todo se soluciona (?). Un final abrupto y la verdad muy desafortunado para alguien todavía muy ligado al fútbol y de aspecto jovial con sus 70 pirulos; una pérdida la verdad.

Del partido prefiero no hablar mucho que ya está claro. Por ratos era para un cáncer ocular, y empatamos gracias a una muy rara y recontra casual pirueta de la pelota.
Lo mismo que dice Ale, regalamos por cada semestre 3 o 4 partidos consecutivos, algo desde la preparación no se hace bien y lo padecemos físicamente, yo creo que el laburo de entrenamiento más que físico debe ser técnico, pero bueh si hay dos kinesólogos, un preparador físico y una experta en neurociencia trabajando serán los primeros en preguntarse donde se falla.

Por lo pronto, perdonamos a un San Pablo y la verdad que feo que está ver fútbol sudamericano. Con el Patón del otro lado volvimos a ver a esos equipos amarretes que poco juego tienen, y eso que el equipo paulista tiene recursos y talento en ese plantel.

Marcelo (Cole es de RIVER ) dijo...

Gente
preocupado por el rendimiento más que por el resultado en sí, la ansiedad lleva a desprotegernos y darle chances al contrario.
Esperemos ganar en Santa Fé y llevar lo mejor a La Paz, donde hay que sumar sí o sí.
Me pego lo del mariscal, que DIOS lo tenga en la gloria.