"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

miércoles, 4 de marzo de 2015

Aquellas bandas que nos hicieron disfrutar

Excelente título, gracias por el fútbol

Esta semana salió una muy interesante nota al Diablo Monserrat en Cancha Llena. En la misma cuenta varias cosas sobre su abrupta despedida del fútbol y su vida actual (entre otras cosas cuenta las dificultades que tiene para entrar al club y al Monumental. ¿No sería posible hacerle un carnet especial a los jugadores que le dieron títulos al club, los que jugaron mucho tiempo o los que hicieron inferiores en el club y luego debutaron en la primera? Un carnet que los habilite con un simple llamado para entrar al Monumental, a algún entrenamiento y al museo. ¿cuántos ex jugadores deben querer entrar junto a sus hijos, sobrinos o nietos a dar una pequeña vuelta y mostrar sus logros como jugador del club más grande?).
El verdadero caño del superclásico... Feliz cumple Burrito, felices recuerdos...

Una de las partes más importantes de la nota es su versión (diría que la definitiva) sobre lo que pasó aquella tarde ante Racing en la cual Ramón Díaz le dio la orden al Burrito Ortega (quien hoy cumple 41 años) para que saliera y éste, supuestamente apoyado por Enzo Francescoli, decidió no salir y terminó saliendo Monserrat. Esa tarde nació el mito que Ramón no sabía nada de fútbol (mito que le costó destruir luego de varios títulos y el armado de diferentes planteles), el mito que Enzo dirigía aquel plantel de estrellas que logró tantos títulos en 2 años (Enzo siempre lo negó pero se decía que solo lo decía por ser un ¨caballero¨), el mito que ese equipo tenía tantas figuras que no necesitaba un entrenador. Todo nació en aquella jugada que hoy Monserrat termina por aclarar.
 Una sana costumbre que debió continuar sin detenerse, levantar copas es una meta

"Yo me había golpeado. Todavía tengo el tajo en el tobillo de ese día... Yo estaba atrás de Ariel y Enzo, al lado. Ramón dijo que saliera Ortega, a quien yo le decía que no, que yo no estaba para seguir. Ariel se dio vuelta y dijo que no iba a salir, pero no porque no quería, yo le pedía que se quedara. Enzo hace la seña de que Ortega no iba a ser reemplazado. La gente pensó cualquier cosa. Después, Ariel hizo un golazo. Suerte que no salió, ja"
Ramón, Ortega y Enzo cerrando heridas y disfrutando la gloria

Otro punto interesante es su visión sobre Ramón Díaz.  "Todos los compañeros sabíamos qué clase de persona era. Si queríamos tirar al técnico a la mierda, lo hacíamos, pero no. Nadie lo quería y ganamos cuatro campeonatos. Había tipos grosos, que podían correr al técnico, pero no. Laburábamos para nosotros, para el equipo, para ganar prestigio, dinero y lograr objetivos. Ahora, cambió al 100 por ciento. Se lo dije hace poco. Ramón me echó de River. No le pedí explicaciones, ni nada. No hablamos más. Hace poquito lo vi en la despedida de Ariel Ortega en Jujuy. Yo pensaba cómo lo saludo. Apenas me vio me abrazó. Yo me preguntaba qué le pasó, quién es. No conocía a ese Ramón. Después, seguimos charlando. Estaban Astrada, Hernán Díaz, Gallardo. Ninguno lo saludaba. Me dijeron que Emiliano, el hijo, lo hizo cambiar. Cuando jugaron River y Belgrano, en 2013, me llamó Emiliano para invitarme a cenar al hotel y nos volvimos a ver".

Cuando los jugadores se abren y cuentan sus verdades (especialmente si pueden dejar de lado sus egos), terminan haciendo las delicias de los hinchas y permiten desmitificar varias historias. Aquel grupo que tantas alegrías nos dio y que ha logrado sobrevivir en el amor de los hinchas y agradecimiento de los hinchas (a veces no tanto en el de los dirigentes), pudo mantener su vínculo con el club (con distintos matices). Enzo, Gallardo, Ortega, Villalba, Lavallén trabajando hoy en el club; Ramón Díaz, Astrada, Hernan Díaz, Burgos, Almeyda, Amato, Rivarola, Gancedo, Escudero... trabajando en otros momentos más difíciles. También están los desagradecidos (como olvidar a Cedrés) y los que prefirieron elegir caminos más cómodos, egoístas o peseteros (hoy Crespo dirige un club fundido y con muchas posibilidades de dejar de existir como el Parma cuando tenía todo servido para ser uno de los grandes ídolos).
Aimar intenta volver... ¿llegará?

Hoy Aimar está intentando y luchando para no perderse la oportunidad de ¨volver¨. Un esfuerzo muy importante pero que pareciera muy tardío. Algún día podrá explicar porqué no llegó antes, porqué no se animó a venir cuando realmente podría haber cambiado la historia personal y la del club (hay jugadores que son fundamentales en la cancha y en el vestuario, hoy lo demuestra Milito en Racing) pero al igual que otros jugadores de su generación (Saviola, D´Alessandro son los más notorios) prefieren demorar la vuelta (tanto que terminan perdiendo el peso que podrían haber tenido). Hoy son muchos los caminos para elegir (primer nivel de Europa, segundo nivel, fútbol mexicano o brasileño, retiro en algún país árabe o fútbol emergente del sudeste asíatico o USA y por último volver a casa cuando ya se está más cerca del sillón para ver los partidos con los nietos que para entrar al campo de juego) y pareciera que algunos no valoran lo que les puede dar volver a vestir la banda roja.

Por Charro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

en su momento el presidente que fue reelegido en la decada del 2000 y que prefiero no nombrar, daba carnets a los jugadores que integraron planteles que salieron campeones para entrar a los partidos, eran 2 plateas san martin no se en que quedo eso ahora

Agustín Ovejero dijo...

Excelente nota Charro.

Yo comencé a ver a River un tiempo antes de que apareciera este gran equipo. Si bien era chico y no notaba esas rispideces técnico-jugadores salvo en esas semanas cuando Berti, Gancedo y compañía le pidieron a Ramón jugar o rajaban. Fuera de eso la nota de CLL es excelente si bien el Diablo considera que como futbolista lo mejor de él pasó en San Lorenzo, ese era un equipazo y me quedo con esa frase de que en vez de hacer camarilla para rajar al DT prefirieron poner y dejar todo como grupo para gloria personal y de la institución... No como en otros lugares donde uno o dos no tuvieron dramas en tirar el equipo atrás (se decía que por esa época McAllister, Fabbri, Latorre y demàs le tiraron el equipo atrás a Menotti primero y al Bambino después o el caso más paradigmático de Riquelme que rajó a un par).
Además era por amor al fútbol sabiendo que haciendo las cosas bien también darían plata, en fin una manera distinta de manejarse en comparación a estos tiempos.

Anónimo dijo...

Que grande Pelado el abrazo que le pegaste al Diablo...Que bueno que recalcaras tambien la tardía vuelta de Aimar. Muy buena nota como siempre dificil no leer tus escritos....

NIcolas Salerno Ercolani dijo...

El Diablo es parte de una saga de grandes 8 que vi jugar yo con la camiseta de River: él, Coudet, Luchito y ahora el Negro Sánchez.
En el apretura 96 si mal no recuerdo Monserrat hizo 10 goles