"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

lunes, 16 de marzo de 2015

Los peligros del descontrol

La diferencia entre malgastar e invertir

Ante el momento de incertidumbre futbolística (en realidad se elevó la vara y ahora se pretende ser puntero, tener regularidad y buen juego) empiezan a surgir los murmullos y estos tienen la suficiente fuerza como para ser escuchados y la suficiente mala intención como para hacer daño. Así como el buen momento hizo callar las críticas y esconder la forma de gestionar de este gobierno, ahora se debe soportar los golpes desestabilizadores o molestos. Ante tanto rumor, es bueno volver a un punto que esta gestión quiso cuidar a rajatabla (punto que diferencia claramente a esta gestión de la gestión bostera, la cual tiene la misma orientación política pero están en un momento y un contexto muy diferente).

D´onofrio tiene un caballito de batalla del cual no se piensa mover ni un milímetro y el cual regirá todos estos años. ¨No hay plata, Deberíamos estar en convocatoria de acreedores pero hicimos milagros¨. D´onofrio ve todo como gasto salvo que se hable de fútbol en cuyo caso se puede ver como inversión o necesidad. Podría ser una solución (de hecho desde lo económico deberíamos estar bastante mejor, lo cual también debería distar mucho de ser bueno) pero también conlleva algunos problemas (como los que se ven ahora porque no siempre se puede tener la ayuda divina).

La salida de Ramón fue un gran inconveniente que se pudo sortear con mucha buena suerte y terminó siendo un gran envión. El campeonato logrado por Ramón le quitó una urgencia (el hincha necesitaba festejar un título) y el soberbio mes futbolístico en la campaña iniciada por Gallardo sumado al título internacional, lograron quitar otra espina profunda que causaba mucho dolor y terminó de redondear un año exquisito que invisibilizó el resto de la gestión. La obtención de estos títulos determinó que la idea de no comprar (o sea no gastar) jugadores era lo correcto (aún cuando se perdió un título por no tener recambio).

Al inicio de esta temporada, Gallardo pidió unos pocos jugadores puntuales pero indispensables a su entender. El presente le está dando toda la razón. La dirigencia hizo un enorme esfuerzo (especialmente para su modo de pensar de no querer gastar nada y tener ingresos urgentes por la venta de jugadores) y terminaron comprando 2 de los jugadores pedidos por el entrenador (los cuales pasaron a ser fundamentales en el esquema). Los hechos hasta ahora demuestran que hay un fuerte bajón futbolístico en varios jugadores pero no hay el recambio necesario para darles la sacudida que los devuelva a su nivel anterior. Lo importante sería saber si son compatibles los problemas económicos y los deportivos. ¿Hay que priorizar lo económico y abandonar lo deportivo (esto quiere decir rogar que los defectos se puedan salvar de alguna forma que no sea la económica) hasta solucionar lo económico (que llevará varios años? ¿No se puede hacer nada mejor desde lo económico? ¿Perder deportivamente no implica perder económicamente? ¿El gasto deportivo no es una inversión? Entre tanto banquero, profesional y empresario que nos preside, ¿no hay nadie que quiera adelantar plata (financiar la gestión) para recuperarla en un par de años con la venta del jugador?
Los peligros de tener tanto dinero en danza alrededor del fútbol

En contrapartida, se puede ver la gestión bostera. El año pasado gastaron 10 millones de dólares y tuvieron un año desastroso (no solo por no obtener ningún título sino por haber sido eliminados y superados por River Plate en los 8 encuentros del año. En un año eleccionario, los bosteros decidieron redoblar la apuesta y luego de varios años de compras masivas, decidieron hacer otra compra masiva y encima apuntaron más alto (nadie dice cuanto gastaron para este año). Todavía no logro saber si los bosteros tienen unos mecenas silenciosos o si se oculta la real situación económica del club.

En el caso de River Plate tanto descontrol económico llevó a fundir al club (lo mismo les pasó a los bosteros en los años 80 luego de haber contratado a Maradona). Veremos que pasa con los bosteros (varios clubes decidieron armar planteles caros para salir campeonesb algo así como ¨pagar¨ por ganar un título) y luego terminaron fundidos y hasta descendidos. El problema actual de las malas gestiones es que nos están acercando a nuevos peligros. Por un lado aparecieron los magnates dispuestos a comprar clubes (habría que ver cuanto falta para que lleguen al fútbol argentino) y por otro lado aparecieron los inescrupulosos que fundieron e hicieron desaparecer clubes (pasó en varios países europeos y en América latina). El caso Parma es emblemático.
Manejos peligrosos alrededor del fútbol

Lo peor de todo es que los peligros no terminan en los problemas económicos sino que ahora también se acercan las tentaciones de los negocios prohibidos e ilegales. Se mueve mucha plata alrededor del fútbol y de las apuestas pero la combinación de ambas no lleva por buenos caminos (el amaño de partidos cada vez es más común). Con tantos clubes con deudas millonarias (casi inmanejables), es bueno preguntarse como alejarse de las malas tentaciones de arreglar partidos y de comprar títulos.

Por Charro.